Este lunes por la mañana, los operarios de la obra del nuevo carril bici que ejecuta la empresa Hermanos Parrot detrás del bar Can Roberto, en Sant Jordi, se han encontrado con una desagradable sorpresa: un martillo de excavadora valorado en 8.000 euros había sido sustraído del recinto aprovechando el fin de semana.
Según explica David Kirk, propietario de Excavaciones y Servicios Kirk y afectado por el robo, la plantilla abandonó el lugar el viernes por la tarde para disfrutar de sus jornadas de descanso. Al regresar este lunes a las 08:00 horas para retomar la actividad, la pesada herramienta ya no estaba. La indignación del empresario es máxima ante la logística que requiere un golpe así: un martillo de estas dimensiones no se transporta fácilmente; hacen falta, como mínimo, cuatro personas y la ayuda de una grúa o un camión para poder moverlo y cargarlo.
Lejos de quedarse en un simple hurto de material, la situación ha tomado un tinte mucho más oscuro. Kirk detalla que todavía no ha interpuesto la denuncia formal ante las fuerzas de seguridad porque conserva la esperanza de recuperar su herramienta de trabajo. Tras difundir la desaparición de la maquinaria en redes sociales, el afectado comenzó a recibir misteriosas llamadas procedentes de un prefijo telefónico de Colombia.
En un principio, los interlocutores le aseguraron que tenían el martillo y que su intención real era devolvérselo. Sin embargo, la conversación derivó rápidamente en un intento de extorsión: los presuntos ladrones le exigen ahora un pago de 3.000 euros a cambio de facilitarle la ubicación exacta donde se encuentra oculto. Además, le exigen que sea él mismo quien acuda en persona a recogerlo, sin haberle aportado antes ninguna prueba de vida de la máquina.
"No solo tratan de coaccionarme, sino que encima de pagar se supone que debo ir yo a por él. Ya que me lo has robado, deberías tener la decencia de acercarlo tú", censura Kirk con lógica indignación. Con todo, el empresario se muestra escéptico y sospecha que podría tratarse de oportunistas que intentan lucrarse a costa de su desesperación, por lo que analiza con cautela las supuestas amenazas.
Una "oleada" de robos
Al compartir su caso en el entorno digital, Kirk ha recibido multitud de comentarios de otros compañeros de profesión que denuncian haber sufrido robos similares de incluso otro martillo hidráulico en Ibiza. El empresario recuerda con amargura cómo a principios de año un colega del sector le llamó entre lágrimas tras sufrir el robo de una minicargadora.
"Hay gente que invierte entre 40.000 y 50.000 euros para comprar material y levantar su propio negocio para que luego te venga esto", lamenta. Con 15 años de trayectoria a sus espaldas en el negocio de las excavaciones en Ibiza y Formentera, Kirk asegura no haber vivido jamás una deriva de inseguridad similar: "Nunca había visto algo así; antes en la isla te podías dejar las llaves puestas en el coche y no pasaba absolutamente nada", sentencia este empresario.
En el caso de conocer alguna información relevante sobre el caso, el número del David Kirk es el siguiente: 637364821. Si conocieras el paradero o pudieras tener algo de información, se agradece la colaboración.
El sanchismo está superándose. Progresismo!!!