Un incendio forestal de gravedad 1 se desató en Sant Agustí este martes sobre las 16:00 horas. El fuego se inició en una zona boscosa rodeada de viviendas conocida como Can Marc, pegada a la carretera que conecta Sant Agustí y Sant Antoni, entre el Pou des Rafals y el Restaurante Sa Soca. La proximidad de las llamas a las viviendas provocó la evacuación preventiva de unos 30 vecinos que, por fortuna, pudieron regresar a sus casas al no verse afectadas por el fuego. También se recomendó a otros permanecer confinados en sus viviendas mientras se desarrollaban las labores de extinción, informó el Ayuntamiento de Sant Josep.
Tras recibir el aviso, se movilizaron rápidamente efectivos de la Policía Local de Sant Josep, Bomberos y Protección Civil.
Según explicaron desde los bomberos de Ibiza a Periódico de Ibiza y Formentera, en el momento en el que han recibido el aviso se desplazaron al lugar para trata de extinguir el fuego lo más rápido posible.
Por su parte, la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente movilizó a tres medios aéreos, dos autobombas, 21 bomberos forestales del Ibanat (incluyendo tres técnicos) y dos agentes de Medio Ambiente, que consiguieron extinguir el incendio sobre las 19:15 horas.
Debido a la proximidad de las llamas, las autoridades cortaron la carretera entre Sant Josep y Sant Antoni a la altura del km 2 mientras se intentaba sofocar el incendio, por lo que pidieron a los conductores que se utilizasen rutas alternativas.
Una vez se dio por estabilizado y controlado el incendio, se procedió a planchar la zona con el objetivo de ver si quedaba algún conato de incendio que pudiese volver a provocar un incendio.
Se desconocen las causas que han podido provocar que el bosque comenzase a arder, aunque se sabe que se ha visto afectada 1,1 hectárea de pinar, afectando a zona boscosa y parcelas ajardinadas, sin llegar a afectar a ninguna vivienda. No hubo que lamentar heridos ni daños personales.
Es una suerte que ninguna casa se quemara. Las llamas se veían feas y con lo rápido que avanzó hacia la carretera, cuando la policía ya nos impidió seguir avanzando desde Sa Soca, parecía que había afectado a alguna casa. Nos alegramos de que no haya sido así. El bosque, por suerte, resurgirá rápido. Ahora a ver qué ha pasado para que se queme.