La Audiencia Provincial de Baleares ha ordenado reabrir la investigación por maltrato animal contra la macrogranja avícola del municipio mallorquín de Llucmajor tras estimar el recurso por parte de 'STOP Macrogranja Llucmajor. Sense Olor ni Mosques' contra el archivo de la causa.
Cabe recordar que el pasado mes de febrero un juzgado de instrucción de Palma archivó la causa, si bien cabía la interposición de recursos. Entonces el juez apreció que la macrogranja avícola presentaba diversas «carencias» que, sin embargo, no serían constitutivas de un delito de maltrato animal.
Fueron las organizaciones Satya y ARDE quienes denunciaron ante la Fiscalía a la macrogranja avícola, ubicada en el municipio mallorquín de Llucmajor, por supuestos delitos contra la salud pública y estafa.
Ambas entidades de protección animal y medioambiental publicaron una investigación de abril del año pasado en la que constataron que el lugar presentaba una importante falta de higiene, con telarañas y una mezcla de polvo, tierra y plumas.
Fruto de la denuncia, inspectores del Govern y la Guardia Civil inspeccionaron las instalaciones y se ordenó el cierre de una de las naves de la explotación.
Tras el archivo de la causa, la plataforma vecinal constituida contra la explotación, 'STOP Macrogranja Llucmajor. Sense Olor ni Mosques', lo recurrió ante la Audiencia Provincial de Baleares.
En el recurso de apelación, los vecinos indicaban que el juez había ordenado el sobreseimiento «sin haber practicado las diligencias de investigación más esenciales», perjudicando su derecho a una tutela judicial efectiva.
Así, sostenían que el hecho de que el magistrado no hubiera observado indicios de delito no significaba que no existieran, sino que «ni tan siquiera» se habían iniciado las posibilidades de investigación, y reclamaban la práctica de diversas diligencias.