El exmiembro de ETA Jesús María Zabarte Arregi, conocido como el «Carnicero de Mondragón», ha fallecido este lunes a los 80 años, según ha informado el diario Naiz. Se trata de uno de los integrantes más conocidos por su historial violento dentro de la organización terrorista, a la que se incorporó en los años setenta y en la que participó en distintos comandos operativos.
A Zabarte se le atribuye la participación en 20 atentados y 17 asesinatos, por los que fue condenado a más de 600 años de prisión. Tras la amnistía de 1977 volvió a integrarse en la estructura armada de ETA, actuando en comandos activos en Gipuzkoa durante una de las etapas de mayor actividad de la banda.
Entre sus crímenes más conocidos figura el asesinato del menor de 13 años José María Piris, un caso que generó una fuerte conmoción social, así como su implicación en el atentado de Rentería de 1982, donde fueron asesinados varios agentes de las fuerzas de seguridad. Su actividad se enmarca en el entorno del denominado comando Donosti, uno de los más activos de ETA en los años 80.
Zabarte permaneció cerca de tres décadas en prisión, hasta su excarcelación en 2013 tras la aplicación de la doctrina Parot. Durante su estancia en la cárcel y en declaraciones posteriores, llegó a manifestar que no se arrepentía de sus actos, lo que provocó críticas de asociaciones de víctimas del terrorismo.
Con su muerte desaparece una de las figuras más señaladas del pasado de ETA, organización disuelta en 2018 tras más de cuatro décadas de actividad armada y más de 800 víctimas mortales.
Un asesino sanguinario.