Efe ESTORIL
El italiano Valentino Rossi volvió a ganar, esta vez a pesar de los
intentos del español Sete Gibernau por lograr su segunda victoria,
y esta vez el triunfo llegó en unas circunstancias muy especiales,
las mismas que en el resto de cilindradas propiciaron algunos
cambios.
Los más espectaculares en los 125 c.c., en donde del trío que aspira al título mundial sólo uno dio la cara, el francés Arnaud Vincent, mientras que los otros dos, el sanmarinense Manuel Poggiali y el español Daniel Pedrosa, por una u otra razón acabaron fallando en sus aspiraciones.
Vincent, especialista consumado bajo la lluvia, volvió a refrendar sus aspiraciones al campeonato y recuperó un liderato que casi le entregó en bandeja Poggiali, quien tuvo que salir desde los boxes y en la última posición al caerse en la vuelta previa a la formación de la parrilla de salida, lo que le obligó a usar su segunda moto, luego aguantó veinte vueltas, llegó a ser cuarto, pero entonces sobrevino la caída y el resultado fue que no sumó ni un solo punto.
Quien le podía dar réplica también a Vincent era el español Pedrosa, salió muy bien pero paulatinamente se fue quedando atrás y después de un par de sustos llegó la caída, pudo continuar, pero sólo para ser décimo. Ahora es Vincent el sólido líder de la cilindrada con 23 puntos de ventaja sobre Poggiali y 28 respecto a Pedrosa. A Alfonso González Nieto el agua le jugó una mala pasada y le hizo irse al suelo, pero entonces sacó a relucir sus cualidades innatas para el pilotaje y protagonizó la mejor carrera de su vida, además con su máximo rival por detrás de él. Naoki Matsudo fue el líder, pero tras la caída del madrileño éste volvió a por todas y presionó al nipón hasta hacerse vencedor de la prueba.
Sete Gibernau se mostró como un sólido líder hasta que desde sus boxes le avisaron del ataque de Valentino Rossi y, ante su proximidad forzó el ritmo. Craso error, pues acabó cayendo y no pudo concluir la carrera, mientras que el italiano sumó la novena victoria consecutiva del año.