77 ARGENTINA:Sánchez (3), Sconochini (3), Noccioni (5), Wolkowiski (11), Oberto (28) "cinco inicial", Scola (11), Palladino (10), Victoriano (0), Ginobili (0), Fernández (2) y Montecchia (4).
84 YUGOSLAVIA:Vujanic (7), Gurovic (3), Stojakovic (26), Divac (3), Koturovic (3) "cinco inicial", Bodiroga (27), Jaric (9), Tomasevic (6) y Rakocevic (0).
Àrbitros:
Pitsilkas (GRE) y Mercedes (DOM). Excluyeron por personales a Scola (m.40).
Jorge Muñoa (Efe) INDIANÀPOLIS
Argentina dejó en manos de Yugoslavia un título que siempre tuvo en su mano. El 10-6 que Argentina paseaba a los cinco minutos parecía incluso excesivo. Ese madrugador despegue enseguida dejó pasó a nueve empates prácticamente consecutivos en los diez primeros minutos. Ginobili veía la partida en el banco, pero el conjunto suramericano afrontó el reto con un corazón enorme.
La defensa le daba la vida y, al otro lado del campo, un juego de ataque valiente y repleto de exquisiteces, tan bueno o mejor que el yugoslavo, que después de veinte minutos (39-41) seguía sin lograr el control y la hegemonía que muchos esperaban en esta final, y eso que Argentina sumaba en ese instante un corto siete de catorce en tiros libres.
El espectáculo merecía la pena de verdad. Los hombres de Magnano querían el oro más que nadie, más incluso que el combinado plavi. La consolidación de la ventaja suramericana iba descomponiendo la concentración de los europeos. Un triple de Juan Sánchez a falta de 4:10 saltó las alarmas del equipo plavi.
Ocho puntos de distancia marcaban la diferencia a menos de dos minutos (74-68). Los dígitos del crono caían con lentitud y los europeos empataron en un explosivo desenlace. Bodiroga, sensacional, anotó los siete puntos que forzaron la prórroga de forma consecutiva, aparte de robar un balón que, a falta de cinco segundos, pusieron el oro en manos de Vlade Divac.
Diva falló los dos tiros libres. Restaban cinco segundos y el rebote, de Oberto, terminó en poder de Sconochini. El alero enfiló el aro y los árbitros dejaron impune el salto de Divac y Bodiroga sobre la bandeja del argentino en la que hubo contacto. Bodiroga, Stojakovic y una polémica jugada dejaron el oro en manos yugoslavas.