El auge de la natación femenina española quedó refrendado en Barcelona, ya que las mujeres lograron cuatro de las seis medallas obtenidas y los ocho récords nacionales batidos en natación fueron firmados por féminas. Las protagonistas fueron las nadadoras de sincronizada (3 medallas) y Nina Jivanevskaya (1 oro en 50 espalda), además de David Meca, quien consiguió otras dos medallas (una en 10 kilómetros y la otra en los 25 kilómetros). La disciplina que ha dado el gran salto de calidad fue la natación sincronizada.
Las españolas siempre se habían mantenido en un buen nivel, pero en el concierto Europeo. Sin embargo, en Barcelona, el equipo capitaneado por Gemma Mengual rayó a una altura impensable. Tres medallas, dos de bronce y una de plata, suponen un premio impensable antes del inicio de la competición. Mengual lo bordó en el ejercicio individual, fue bronce, pero perfectamente pudo ser plata.
En dúo, Mengual y Paola Tirados lograron otro bronce y en la rutina libre combinada, una nueva disciplinada bautizada como Combo, España fue plata tras un ejercicio inspirado en Barcelona. Perfectamente España pudo ganar una cuarta medalla, en la competición por equipos, pero el equipo de Anna Tarrés llegó lastrado por una baja puntuación en la rutina técnica. Después se demostró que algunos países, como Rusia y Estados Unidos, tienen mucho peso en la FINA y eso fue un inconveniente para un país novato en el concierto mundial. David Meca cumplió en las pruebas de aguas abiertas. Obtuvo otras dos medallas, un bronce en los 10 kilómetros y una plata en los 25 kilómetros, después de una apretada llegada decidida con la foto finish.
Estos mundiales han servido al nadador para rehabilitarse a nivel mundial, después de que diera positivo por nandrolona y fuera inhabilitado por la FINA en un proceso que desgastó al nadador en el intento de demostrar su inocencia. En la magnífica piscina del Sant Jordi, España colmó sus expectativas. El director técnico de la Federación Española, Carles Subirana, cifró en cinco el número de finalistas y al final los resultados colmaron las expectativas. Además, la española Nina Jivanevskaya logró una medalla de oro en la prueba de 50 espalda con la que se resarció del mal sabor de boca que le dejó el cuarto puesto logrado en la prueba de los 100 espalda disputada en la víspera. Sintomáticamente los ocho récords fueron conseguidos por mujeres.