Marcos Juan fue el golfista balear más destacado de todos los que participan en el Mallorca Classic 2006, torneo de golf en el que se dan cita desde ayer y hasta el domingo figuras como José María Olazabal, Sergio García, Padraig Harrington o Robert Karlsson.
El ibicenco se encuentra situado en la 49ª posición del ranking con tres golpes sobre el par del campo. Sin duda un buen registro si tenemos en cuenta que Juan no empezó de la manera más adecuada: «Estoy contento porque en los tres primeros hoyos llevaba +4 y en los quince siguientes he conseguido rebajar manteniéndome sobre el par y haciendo un birdie. El balance que hago es positivo. Espero seguir mañana [por hoy] en la misma línea en la que ha terminado». Si así fuera no tendría problemas para pasar el corte que se realizará tras la jornada de hoy, el cual está establecido en el puesto 65.
En lo que a la parte alta de la clasificación respecta, el sueco Niclas Fasth, el surafricano Andrew McLardy y el irlandés Gary Murphy encabezan la competición al presentar una tarjeta con 66 golpes (-4), mientras que el mejor español es José Manuel Lara, con 69. El trío cabecero tiene dos golpes de ventaja sobre un cuarteto formado por los ingleses Philip Archer, Jonathan Lomas y Tom Whitehouse y el argentino Ricardo González, que zanjaron el ventoso día con 68 impactos. Lara cuajó un día con altibajos, aunque acabó por debajo del par, el que firmó Sergio García tras un inicio nefasto al cometer un 'bogey' y un 'doble bogey' en los hoyos 2 y 3. El castellonense se rehizo y estableció el equilibrio con 'birdies' en los hoyos 5, 6 y 16. «He jugado muy bien, he pegado dos golpes muy buenos en el tres y el seis que la he dejado dada para birdie . Los golpes que he fallado han sido dos al agua y otro que se me ha quedado la bola pegada a una raíz y no le he dado bien, así que estoy contento, porque ya sabes que este campo, si fallas la calle ¡da miedo!», explicó Lara. El defensor del título, José María Olazábal, entregó una tarjeta de 78 impactos con un quíntuple bogey en el hoyo 17 (par 4 que saldó con 9 golpes). «Le he pegado a la bola fatal, no hay excusas: dos fuera de límites, dos bolas al agua, en fin, de todo y nada bueno. Pocas veces se hace un nueve con dos fuera de límites consecutivos, y alguna vez tenía que ser», señaló. «Si creemos en los milagros, uno tiene que ocurrir mañana para pasar el corte», reconoció Olazabal al término de la vuelta realizada.