ARZUAGA&GASIFRED: Juli, Almeida, Aranburu, Coria y Clayton -cinco inicial- También Lucas, Luisjo, Óscar, Cabanas y Ernesto.
POLITÉCNICA DE VALENCIA: Llobell, Muniz, Charly, Duda y Catalá -cinco inicial- También Martí, David Gaspar, Tamarit, Santi y Gon.
Goles: 1-0, minuto 7, Aranburu. 1-1, minuto 22, Muniz. 2-1, minuto 29, Cabanas. 3-1, minuto 32, Óscar. 3-2, minuto 38, Martí.
Àrbitros: García-Dunas y Rodríguez, del Colegio Catalán. Expulsaron por doble cartulina a Aranburu (21') y Lucas (37'). Amarillas para Clayton, Catalá, Tamarit y Charly.
Incidencias: Blancadona. Unos 250 espectadores.
Carlos Vidal
Hay que reconocer que el Arzuaga&Gasifred nos tiene mal acostumbrados. Habituados como estamos a verle jugar bonito, que no le salga un buen partido en Blancadona se hace raro. Ayer fue el caso y, ante la Politécnica de Valencia no se jugó bien, aunque se acabaron sumando los tres puntos a base de casta y coraje, algo que le sobra y mucho al conjunto ibicenco.
El encuentro tenía un componente nostálgico. Hace ya más de un año el conjunto que dirige Jandro aterrizaba en la División de Plata con una primera victoria en liga ante el conjunto valenciano, al que por entonces se le conocía como UPV Maristas. El resultado fue de 8-6. Pero ese partido no tuvo nada que ver que el de ayer, y es que el Politécnica de Valencia se ha reforzado mucho y ahora es un rival muy incómodo para cualquiera.
El Arzuaga tardó casi siete minutos en llegar con claridad a la portería contraria. No obstante, su primera ocasión acabó en el fondo de la red tras un potente disparo de Aranburu, por lo que su efectividad fue total. No hubo más goles en el primer tiempo, principalmente por la buena actuación del meta local Juli, que evitó un par de goles cantados, y por la baja forma de Luisjo, que todavía necesita minutos para volver a ser el de siempre.
En el segundo tiempo el partido se le puso muy cuesta arriba al conjunto de casa. Primero fue la expulsión de Aranburu nada más reanudarse el partido, después el gol del empate de Muniz y, posteriormente, el susto de Luisjo, que parecía haberse resentido de su lesión de tobillo. Sin embargo, y cuando peor estaban las cosas, apareció la casta de los locales. Cabanas y Óscar acertaron con la portería visitante y pusieron el 3-1 en el marcador. El equipo valenciano no arrojó la toalla y recortó distancias, aunque no pudo evitar la victoria ibicenca.