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Fútbol/Segunda B

La semana más negra

Las malas noticias nunca llegan solas y, tras el fallecimiento el pasado miércoles de José Antonio Navarro y el susto el sábado del juvenil del Sant Carles Fernández, ayer el Eivissa sumó la primera derrota en casa después de 20 meses invicto en liga

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El Eivissa culminó ayer con derrota una de las semanas más negras que se recuerdan en el fútbol pitiuso, en la que las páginas deportivas han sido más crónica de sucesos que otra cosa. Primero fue el trágico fallecimiento de José Antonio Navarro por un ataque al corazón la noche del pasado miércoles, una noticia que conmocionó a todo el deporte ibicenco. El sábado el susto lo protagonizó un jugador juvenil del Sant Carles, José Antonio Fernández, que tuvo que ser hospitalizado tras sufrir un desmayo durante el derbi ante el Rapid por una posible conmoción cerebral, motivo por el que se suspendió el partido poco antes del final del primer tiempo. Ayer fue el turno del Eivissa sumarse a tanta noticia negativa y, ante el Ontinyent, un equipo que hasta ahora ocupaba puestos de descenso, encajó la primera derrota en Can Misses, rompiendo así una racha de 20 meses imbatido en su estadio en la competición liguera.

Desde el primer momento se vio que la tarde no estaba para demasiadas celebraciones. El Eivissa saltó al terreno de juego muy frío y, sobre todo en el primer tiempo, mostró su cara más triste de la temporada, como si se le hubiera contagiado el ánimo de la grada por el óbito de Navarro. Por si fueran pocas las desgracias, el Ontinyent no tardó en adelantarse en el marcador. Habían transcurrido dos minutos de juego cuando Rubio sosprendió a José Antonio con una falta lejana y escorada a la izquierda, desde unos 35 metros de distancia. El centrocampista visitante chutó con ganas y el meta del Eivissa, deslumbrado por el sol, se tragó el balón. Este tanto hizo aumentar los nervios en el equipo y, sobre todo, en José Antonio, que se mostró muy indeciso durante los primeros minutos y no parecía el mismo que hasta la pasada jornada sumaba 532 minutos sin encajar un gol.

No sólo en defensa se estaba flojeando. El centro del campo, en el que Nacho Jara ocupó el puesto de Dopico, sancionado, y Fofi regresó a la banda izquierda, apenas entraba en juego, mientras que los delanteros, Matías y Julien, no rascaban bola. En el primer tiempo el conjunto local apenas creó ocasiones de peligro y hubo que esperar hasta el minuto 45 para ver la única oportunidad, en un cabezazo de Matías Alonso que golpeó en el lateral de la red. Casi todas las ocasiones eran del Ontinyent, sobre todo de un muy activo Rafa Belda, que en el minuto 7 pudo colocar el 0-2 en el marcador, aunque José Antonio rechazó con muchos apuros a córner.

En el segundo tiempo todos esperaban la reacción del Eivissa. Más que nada porque peor que en los primeros 45 minutos no se podía hacer. El comienzo de esta segunda mitad fue bueno, con una clara ocasión de Julien en el minuto 47, pero el delantero francés remató desviado un centro por la ziquierda de Sergio Fernández cuando desde la grada ya se cantaba el gol. Hubo más suerte en el minuto 59, cuando Matías Alonso remató al fondo de la red tras un saque de esquina botado por Xavi Gràcia desde la derecha que Rial cabeceó en primera instancia. Parecía que el Eivissa podría obrar el milagro y que volvería a levantar un resultado adverso. Sin embargo, la alegría local duró muy poco. Sólo cinco minutos después, cuando mayor era la presión de los de casa, llegó el segundo tanto del Ontinyent, también en jugada a balón parado. Santi Villa botó una falta y Rafa Belda peinó hacia atrás para batir a José Amtonio. Era el minuto 64 y todavía quedaba mucho partido por delante, pero la sensación era que remontar por segunda vez un resultado adverso ya era demasiado.

Los locales siguieron buscando la portería contraria, pero sin demasiadas ideas y a trompicones, fiando casi toda su suerte en las jugadas de estrategia. Y eso que Matías Alonso pudo superar de nuevo a Àlvaro, aunque su cabezazo en el minuto 66 fue bien rechazado por el guardameta visitante. Otra ocasión en el 84, en la que los locales pidieron penalti por posible penalti sobre el delantero uruguayo, que era inexistente, y que Diego Morena posteriormente disparó desviado, fue el último cartucho del equipo ibicenco, que acabó cediendo la segunda derrota de la temporada y la primera en casa, en donde deja de estar invicto en liga desde que Elcacho es entrenador. Para los supersticiosos, decir solamente que la de ayer era la jornada trece...

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