Àlex G. Santana SALAMANCA
«En el ultimo cuarto, el Perfumerías Avenida ha tenido la cabeza más fría. Además, el público apretó». Ésas fueron las claves de la derrota que sufrió ayer el Promociones Santa Eulària según su entrenador, Jordi Fernández, quien, con todo, destacó que «hemos hecho un partido muy digno».
El preparador de las ibicencas no se quedó con un mal sabor de boca: «No sería justo que me enfadara, porque hemos llegado a las semifinales y hemos competido a buen nivel. El Avenida ha sido un buen rival, aunque nosotros hemos dado la cara también».
Sobre la dureza del partido, fue claro: «Hay que jugar duro y hay que hacer faltas. El Avenida fue flojo en nuestro campo, pero hoy -ayer para el lector- demostró que ha sabido jugar como lo ha demostrado toda la temporada». En cuanto al percance que sufrió Sancho Lyttle comentó que «se cayó, pero nada más. No ha tenido nada y no tiene nada que ver con la derrota».
El míster de las pitiusas confesó su admiración por la cancha y afición salmantina: «Es la mejor plaza de España para jugar al baloncesto. Es un escenario precioso. No se puede pedir más. Jugar aquí es una gozada. Le doy un diez a la afición».
En cuanto a las opciones el Perfumerías Avenida en la final contra el Ros Casares, Jordi Fernández piensa que será «fundamental para el Avenida recuperar a Alejandra». «El Ros es el favorito por presupuesto y por plantilla. Ojalá el Avenida dé la sorpresa, pero es complicado», agregó.
Urbanismo
José Ignacio Hernández, entrenador del cuadro local, no pudo ocultar su alegría al término del choque: «Lo de hoy ha sido grandísimo, pero será diferente a la final. Tenemos que mirar atrás y comprobar el mérito que tiene haber llegado hasta aquí». El míster quería saborear bien el hecho de «estar entre los mejores», lo cual resulta «maravilloso».
El míster de las salmantinas alabó a sus jugadores: «Las chicas han tenido mucha fe y mucha confianza en ellas mismas. El equipo no ha bajado los brazos en ningún momento. Además, hemos jugado con quintetos con los que nunca habíamos jugado y eso es importante, porque la victoria es fruto del buen trabajo colectivo».
El técnico admitió que no las tenía todas consigo: «Hemos tenido dificultades: jugar sin Alessandra, las cuatro faltas de Matic en los primeros minutos... Pensábamos que esto se nos iba de las manos, pero al final la fortuna y la fe han sido importantes. Además, jugar en casa con un público como éste es determinante». Ahora, le espera el Ros: «Sabemos que es un rival muy complicado, pero vamos a intentar hacerlo bien».