La plaza de la Catedral acogió ayer la presentación oficial de la Vuelta a Ibiza MTB Siroko by Shimano. Un acto en el que estuvieron representadas las instituciones y los patrocinadores del evento. La ronda ibicenca cumple 25 años y lo hace con una edición llena de grandes nombres. La prueba arrancará el viernes con tres etapas que exigirán lo mejor de sí a los 1.000 ciclistas que tomarán parte en la carrera.
Entre ellos estarán los medallistas olímpicos Antonio Hermida, David Valero y Carlos Coloma. Pero no estarán solos también tomarán parte leyendas del ciclismo de carretera como Alejandro Valverde o Alberto Contador, que debutará en el mundo de la mountain bike. Correrá con otro ganador del Tour de Francia como Óscar Pereiro. En clave ibicenca, las esperanzas están puestas en Enrique Morcillo que buscará su tercer triunfo, formando pareja con Alberto Barroso. Eso sí, los grandes favoritos serán Leonardo Páez y Darío Cherchi, del equipo Leecougan Basso Factory Racing. Estos buscarán su tercer triunfo consecutivo para hacerse con el Gran Premio Bartolo Planells.
Uno de los que tomó la palabra en la presentación fue Hermida, que destacó: «Esta prueba ha creado algo muy especial. Aquí hay tiempo para competir, pero también para disfrutar». «Yo, soy más de la post etapa y aquí se disfruta mucho», bromeó.
Tres etapas
En cuanto a la carrera, la organización ha preparado un recorrido lleno de novedades. La principal sorpresa estará en la primera etapa. Un recorrido inédito de 76 kilómetros y 1.700 metros de desnivel con salida desde los pies de Dalt Vila, en un trazado rápido que incluirá la emblemática subida a las antenas de Sant Llorenç.
La segunda jornada será la etapa reina, con 85 kilómetros y 2.300 metros de desnivel con salida en Santa Eulària. Está diseñada para marcar diferencias y poner a prueba a los grandes favoritos.
Por último, la tercera etapa, que tradicionalmente se había identificado como la jornada más relajada, se transforma en este 25º aniversario en un nuevo desafío para los participantes. Sus 62 kilómetros y 1.470 metros de desnivel esconden una exigencia muy distinta, marcada por dos ascensiones tan bellas como duras, entre ellas el icónico Puig d’en Serra, en un recorrido circular con salida y meta en Sant Antoni.
La Vuelta a Ibiza volverá a romper barreras y como es habitual gozará de amplia presencia de ciclistas en categoría adaptada, confirmándose como una de las pruebas más inclusivas del calendario nacional.
También habrá una jornada de tecnificación dirigida a los participantes del ciclismo base de la mano de Hermida y Morcillo. Los jóvenes también volverán a contar con su propia carrera con la presencia de varias selecciones autonómicas.
Además, el 25 aniversario contará con el estreno de un documental conmemorativo que recogerá la esencia de una prueba que ha sabido construir, año tras año, algo mucho más grande que una carrera: una comunidad.
Desde la organización, Juanjo Planells que recordó la figura de su hermano Bartolo, principal impulsos de la carrera, destacó el componente solidario de la carrera. La Vuelta a Ibiza va de la mano de APAAC (Asociación Pitiusa de Ayuda a Afectados de Cáncer).
Por último, recordar también el compromiso de la prueba con el medioambiente. Herbusa y seis ciclistas se encargarán de dejar el recorrido en perfectas condiciones.
Y con empresas audiovisuales traídos de fuera, ni más ni menos desde el país vasco alguno. Como si aquí no hay fotógrafos, videógrafos y operadores de dron....y sin tener que gastar en manutención ni viajes ....'es que son empresas de siempre', por no decir amiguitos .....