Miguel Álvarez, entrenador de la UD Ibiza, es consciente de que este domingo, ante el colista, sólo vale ganar. «Tenemos que ganar el partido porque es un partido importante. Volvemos a tener la posibilidad de engancharnos», dijo en la rueda de prensa ofrecida este viernes en Can Misses.
Los equipos de la zona de descenso se les suelen atragantar a las celestes. Pese a ello, no considera que sea un equipo trampa: «Conocemos al Sevilla y conocemos a los jugadores. Tenemos conocimiento de todo, de su talento, de la gente, de sus recursos individuales... Sabemos dónde nos pueden hacer daño y cómo podemos hacerle daño nosotros. Los filiales tienen talento, con chicos muy jóvenes que vamos a ver más pronto que tarde en el fútbol profesional».
El míster espera que los suyos den la «mejor versión y que ante el Torremolinos la tuvieron «por momentos». «En casa no podemos dejar que se escapen puntos», agregó.
En cuanto a si ha hecho números para tratar de saber cuántas victorias harían falta para alcanzar una zona de playoff que queda ahora mismo a siete puntos, dijo: « Yo no miro cuántas. Necesitamos ganar todos los partidos posibles de los que nos quedan. Si quieres que te diga que hay que ganar cuatro o cinco… Yo no soy Rappel. Vamos a centrarlo en lo nuestro. Nuestro trabajo nos va a llevar a donde nos tenga que llevar».
«Hablando no se consigue nada. ¿Verdad que esta semana estamos mejor que la semana pasada y ganamos? Pues si ganamos al Sevilla estaremos mejor que hace dos semanas y mejor que esta, y estaremos con 46 puntos para ver qué pasa. Entonces, vas a campo del Villarreal con cuidado a ver qué puede pasar. Se vuelve a convertir en otro partido importante», continuó.
«Ahora hay cosas importantes y prioritarias. Lo de Villarreal es importante, sin duda, pero lo prioritario es ganarle a Sevilla. Tenemos capacidad de revertir la situación. Podemos hacerlo, pero no hay que pensar más allá de hoy. Más allá no se puede pensar», expuso.
En el capítulo de bajas, Miguel Álvarez indicó que José Albert y Nacho no serán de la partida. El primero estará «unas tres semanas de baja» por una lesión de codo, mientras que el segundo sufre unas molestias en la espalda.