Las finales escolares de categoría infantil y cadete definieron a los representantes baleares para los sectores estatales en un fin de semana marcado por la igualdad y la emoción hasta el último instante. Ibiza y Mallorca se repartieron los títulos en una cita que confirmó el gran nivel del balonmano base en las islas.
La categoría infantil masculina dejó un intenso derbi ibicenco en el que el Vallados Ibiza HC Eivissa, dirigido por Dani Ramírez, se impuso al H.C. Puig d’en Valls por 33-26. El conjunto naranja mostró un gran poder ofensivo para asegurar su billete a la fase estatal.
En infantil femenino, el título viajó a Mallorca. El Handbol Avebal superó por 19-16 a la Peña Deportiva Rampuixa Marteya en un duelo muy equilibrado que se decidió en los minutos finales, con una actuación clave de la portería mallorquina.
La final cadete masculina mantuvo la tensión hasta el tramo decisivo. La Peña Deportiva, entrenada por Zalo Monroy, rozó la remontada tras reducir distancias, pero el Mata de Jonc supo gestionar su ventaja y cerró el partido con un 32-27 que le otorgó el campeonato.
El momento más dramático llegó en la final cadete femenina, resuelta con el tiempo cumplido desde los siete metros. Blanca Ramos del Punkitrans Puchi asumió la responsabilidad y no falló, dando la victoria al equipo dirigido por Santi Maillo en un desenlace que desató la euforia.
La jornada se completó el domingo con el título juvenil masculino, que fue para el Pellià Handbol Club Eivissa. El conjunto de Vlad Bradi dominó con claridad al Secar de la Real (16-25) y certificó el campeonato de forma matemática antes de la última jornada.
Más allá de los resultados, el fin de semana dejó una imagen muy positiva del futuro del balonmano balear, con canteras competitivas, partidos de alto nivel y una creciente implicación de clubes y técnicos. Ahora, el reto se traslada al ámbito nacional, donde los equipos buscarán confirmar las buenas sensaciones y medir su verdadero potencial frente a los mejores conjuntos del país.