La UD Ibiza cierra hoy la temporada con la posibilidad de clasificarse para la Copa del Rey sobre la mesa. El equipo celeste visita (18.30 horas) el feudo de un CE Europa que también se juega mucho esta última jornada. No en vano, defiende su posición de playoff de ascenso.
Para el torneo copero se clasifican, tal y como indican las normas reguladoras, «10 equipos de Primera RFEF determinados en los siguientes términos: los cinco primeros clasificados de cada grupo y, en defecto de alguno de ellos, por razones de filialidad, dependencia o cualesquiera otras circunstancias que impidan su participación, el mejor clasificado que les siga en su respectivo grupo». Tanto en el grupo 1 como en el 2 hay dos filiales, cuyas plazas han de correr.
Sin embargo, esto no es suficiente para la Udé, que aspira como mucho a la octava plaza pero encuentra en otra norma la posibilidad de jugar la Copa del Rey. Y es que, en Segunda División, «si un club tuviese enervado su derecho de participación por motivos de filialidad, dependencia o cualesquiera otras circunstancias, su plaza será ocupada por el o los equipos adscritos a Primera Federación que no hayan obtenido su clasificación por el siguiente criterio y que tengan mejor coeficiente de puntos de entre los dos grupos. En el caso de que sean plazas pares, deberán repartirse de forma equitativa entre ambos grupos». Esto significa que el mejor octavo clasificado irá al torneo copero.
Ahora mismo, el mejor del grupo 2 no es la UD Ibiza, sino el Antequera, que tiene un promedio de 1,38 puntos por partido. Para que los de Miguel Álvarez acaben como el ‘sexto’ –entre comillas porque no se contabilizan los filiales– mejor del grupo, deberían perder tanto el conjunto malagueño como el Hércules, ambos con 53 puntos, en la última jornada. Además, los pitiusos, que tienen 50 puntos, deberían superar al Europa. De esta forma, se produciría un triple empate que beneficiaría a los ibicencos.
Eso sí, estas combinaciones no serían suficientes. En el otro grupo, el octavo en la clasificación final –sexto mejor quitando los filiales– no debería superar los 53 puntos, que es la cifra a la que aspira la Udé. En caso de que los dos sextos mejor clasificados tuvieran la misma puntuación, el desempate se produciría siguiendo, por orden y hasta desnivelar la balanza, los siguientes criterios: la mayor diferencia de goles a favor, como primera opción; el mayor número de goles marcados, como segunda; y el sorteo, como tercera.
En el grupo 1, el Unionistas es el mejor ubicado para hacerse con la plaza, con los mismos puntos y promedio que el Antequera. El Lugo, con 52 puntos, también está metido en la batalla y cerrará la liga contra el colista, el Arenteiro, lo cual se presenta como un hándicap más en la carrera de la UD Ibiza por la clasificación para la Copa del Rey.
Miguel Álvarez, entrenador de la Udé, es consciente de la dificultad de la empresa, pero también de que hay que apurar las opciones hasta el final: «Tener esa remota posibilidad me parece una locura. Hay que disfrutar lo que tenemos. Imagina que vamos al campo del Europa, no damos el nivel que tenemos que dar y se dan los resultados que se tenían que dar. Nos vamos a hinchar de llorar todos». En este sentido, dejó claro que no es un partido para poner a los menos habituales. «Voy a poner el once que yo crea que me va a ayudar de inicio a ganar, pero también la gente de fuera hace su labor», indicó el míster, que no recupera a nadie con respecto a la última convocatoria.
Ganar en tierras catalanas no será una tarea sencilla. El Europa, quinto con 57 puntos, ocupa la última plaza que da acceso a la fase de ascenso y tiene al Cartagena, con 56, y al Algeciras, con 55, a tiro, por lo que no se puede permitir un tropiezo. Con unos jugándose el playoff y otros peleando por el acceso a la Copa del Rey, el choque presenta ingredientes muy interesantes en el cierre de la temporada.