La Peña Deportiva firmó este domingo su pase a la segunda ronda del playoff. Los de Santa Eulària superaron al Constància (2-1) en un partido igualado y sin demasiadas ocasiones de gol, pero en el que, en el cómputo general, fueron mejores. El sueño del ascenso sigue vivo. El próximo domingo, la ida de la segunda ronda también será en Ibiza contra el Manacor.
La primera llegada fue para los visitantes. Tomeu se revolvió en el área y terminó disparando a la media vuelta, siendo fácil para Lautaro, que aun así se tuvo que estirar para detener el disparo.
A los 10 minutos se desató la alegría en Santa Eulària. En un saque de banda, el balón voló al área, donde Josep cabeceó. El balón cogió una parábola y sorprendió a Pau, que no pudo hacer nada para evitar que la Peña se adelantase. Era el primer remate de los ibicencos y servía para poner el 1-0.
Lo cierto es que lo mejor para los de Ramiro era el resultado, pues en esta fase inicial no estaban pasando demasiadas cosas y, hasta el gol, parecía más cómodo el Constància, que intentaba cargar el área peñista con balones que no estaban encontrando rematador.
Sí conectó, y bien, con el balón Maroto en una acción de estrategia. La falta sacada al primer palo encontró al jugador peñista, que remató de primeras, pero su disparo se fue muy cerca de la portería defendida por Pau. La Peña empezaba a estar mejor en el partido y, acto seguido, era Fraile el que lo probaba con un disparo sencillo para el portero.
El segundo llegó en el 33. Montorí aprovechó un balón prolongado en el primer palo para marcar a placer y empezar a encarrilar la eliminatoria. El 2-0 empezaba a ser una ventaja más que importante para un equipo que, además, tenía el factor de haber quedado por delante en la clasificación.
Empezaba a ser muy superior la Peña ante un Constància que no daba muestras de capacidad de reacción. Desde el 1-0, los de Inca apenas se habían acercado al área de un Lautaro que estaba teniendo un partido plácido.
Montori tuvo el tercero tras una buena jugada por la banda izquierda. El centro de Nico era mortal, pero el delantero no pudo rematar al quedarse el balón entre la cabeza y las piernas y la oportunidad se fue al limbo.
Pintaba muy bien todo hasta que llegó el grave error de Lautaro. El balón se le escapó al guardameta ante la presión de Tomeu, que aprovechó el regalo para ceder el balón a Mateu, que hizo el 2-1. Minuto 41 y la Peña se complicaba la vida por un fallo enorme de su portero.
El gol descolocó a la Peña y dio alas al conjunto mallorquín, que tuvo el empate justo antes del descanso, pero Moreno estuvo providencial para bloquear el remate de Mateu, que tenía todo para marcar. El pitido del árbitro, que mandó a los jugadores a los vestuarios, era lo mejor que le podía pasar al equipo de Ramiro, que necesitaba tranquilizarse y recuperar el sitio en el campo.
Tras el tiempo de asueto, la primera fue para la Peña. Tras una buena acción entre Mubarak y Samu Pinto, el balón le llegó a Montori, que regateó al portero, pero se quedó sin ángulo y acabó disparando al lateral de la red. Corría el minuto 50 y los de la Villa del Río perdían una buena oportunidad de ampliar la diferencia.
El descanso le había sentado bien al conjunto pitiuso, que volvía a mandar sobre el terreno de juego. La sensación, al cumplirse la hora de juego, era que estaba más cerca un posible tercer tanto que el empate.
Los minutos iban cayendo, los entrenadores modificaban sus equipos, pero el marcador no se movía y tampoco estaba habiendo más ocasiones más allá de la mencionada en los primeros compases de este segundo tiempo. Eso sí, era el Constància el que tenía que arriesgar y el que jugaba con el cronómetro en su contra.
Con el 2-1 y el partido completamente vivo se entró en los últimos 10 minutos. Fue entonces cuando el Constància agotó sus cambios para buscar un gol que llevase el partido a la prórroga. La tuvo Cortés en el 85 para hacer el empate, pero Lautaro voló para desviar el balón a saque de esquina. El disparo, desde muy lejos, había sido muy bueno.
En los largos siete minutos de descuento, la Peña supo sufrir. Los mallorquines lo intentaron, pero realmente la más clara la tuvo Salinas en una falta directa que desvió muy bien el portero. La victoria se confirmó y los ibicencos estarán en la siguiente ronda. Espera el Manacor.