La UD Ibiza ha comunicado a primera hora de la tarde de este lunes que Miguel Álvarez no será renovado: «Una vez finalizada la relación contractual con Miguel Álvarez, el técnico no continuará al frente del primer equipo. Desde el club queremos agradecerle a él y a su cuerpo técnico el trabajo, compromiso y profesionalidad mostrados durante su etapa en la entidad».
La decisión se basa en que la temporada firmada ha quedado lejos las expectativas marcadas. El conjunto celeste, diseñado para pelear por los puestos altos del grupo y disputar el playoff de ascenso a Segunda División, terminó sufriendo hasta el tramo final del campeonato para asegurar la permanencia, que no quedó sellada hasta la penúltima jornada.
La entidad ibicenca afrontará ahora un nuevo cambio en el banquillo y deberá buscar un técnico que lidere un proyecto llamado a recuperar la ambición perdida durante esta campaña. El rendimiento del equipo estuvo lejos de lo esperado y la irregularidad acabó condenando a la UD Ibiza a moverse durante gran parte de la temporada en posiciones comprometidas de la clasificación.
Miguel Álvarez llegó al club en octubre para sustituir a Paco Jémez, destituido tras la octava jornada de liga. El técnico cordobés dejó el cargo después de firmar un balance de tres victorias, dos empates y tres derrotas, con ocho goles a favor y once en contra. La directiva apostó entonces por la experiencia de Álvarez para reconducir la situación deportiva y acercar al equipo a los puestos de promoción.
Sin embargo, el estreno del preparador andaluz no fue el esperado. Debutó con una derrota en Can Misses frente al Teruel por 0-1 y, aunque el equipo mostró cierta mejoría en algunos tramos del campeonato, nunca consiguió engancharse a la pelea por el playoff. Bajo su dirección, la UD Ibiza acumuló en Primera RFEF diez victorias, nueve empates y once derrotas, unos números insuficientes para un club que aspiraba a regresar al fútbol profesional. Finalmente, el conjunto celeste cerró la temporada en duodécima posición y, además, se quedó sin clasificación para la próxima edición de la Copa del Rey. En esta competición también dirigió Álvarez un partido al frente de la Udé, en el que el conjunto celeste cayó eliminado ante el Quintanar del Rey en la tanda de penaltis.
La llegada de Miguel Álvarez generó en su momento cierta ilusión en el entorno ibicenco por la trayectoria y experiencia del técnico. El entrenador había cerrado pocos meses antes una larga etapa en el Villarreal B, donde destacó por su capacidad para trabajar con jóvenes talentos y construir equipos competitivos. La directiva confiaba en que el preparador de 67 años aportara estabilidad, solidez táctica y experiencia para impulsar al equipo hacia la zona alta de la clasificación.
Álvarez cuenta con una extensa carrera en el fútbol español. Alcanzó notoriedad en 2002 al lograr el ascenso a Segunda División con el Terrassa FC y posteriormente dirigió a clubes como el CF Ciudad de Murcia, CE Sabadell, CD Leganés, AD Alcorcón, UE Sant Andreu o Marbella CF. Además, permaneció al frente del Villarreal B desde octubre de 2017 hasta mayo de 2025, etapa en la que logró el ascenso a Segunda División en la campaña 2021-22.
Ahora, la UD Ibiza abre una nueva etapa y trabaja ya en la elección del entrenador que intentará devolver al club a la lucha por el ascenso la próxima temporada.