Del 2-0 al 2-2 y del empate a la expulsión que lo cambió todo. La UD Ibiza rozó la reacción en El Maulí, pero terminó cayendo por 3-2 ante el Antequera en un estreno de temporada marcado por los errores defensivos y la roja a Curbelo.
El partido no comenzó bajo el guion previsto. El ligero dominio de la Udé no se vio traducido en el marcador, que antes del primer cuarto de hora marcaba un preocupante 2-0 a favor de los malagueños.
Pocos se habrían podido imaginar un escenario tan negativo. Destiny, que acababa de sustituir al lesionado Pablo, inauguró el tanteador en el primer balón que tocaba. En un contraataque, el delantero de origen nigeriano acabó recibiendo la pelota en el área y la cruzó de primeras ante la media salida de Andrés Prieto.
Ocho minutos había tardado el conjunto ibicenco en encajar el primer gol de la temporada. Y, por desgracia, no fue el último. Y es que, poco después, el conjunto de Abraham Paz metió tierra de por medio en una jugada a balón parado. Moha colgó la pelota al segundo palo y ahí apareció Adri Gené, al que Astals había perdido la marca, para rematar con el pecho al fondo de la red.
Ver para creer. El cuadro celeste, llamado a pelear por el ascenso, se topaba con una desventaja de dos tantos prácticamente desde el inicio. Pero los pitiusos no habían dicho su última palabra. Donde otros se habrían hundido, la UD Ibiza sacó fuerzas de flaqueza y se las ingenió para nivelar la contienda antes del descanso.
Iker Varela, que fue de lo mejor de los unionistas con su incesante búsqueda del uno contra uno y sus disparos lejanos, metió a los suyos en el partido en el minuto 20. El vizcaíno, que estaba un metro por delante de la frontal del área, remató de primeras a las mallas un servicio lateral de Pedro Ortiz.
Golpe de confianza para los pupilos de Raúl Llona, que en el 37 nivelaron la balanza por mediación de Pedro Ortiz. El excordobesista aprovechó un pase de la muerte servido por Hugo San Modesto para restablecer las tablas.
La primera mitad se cerró con una ocasión para cada bando. Primero, Destiny lanzó fuera en su intento de buscar la escuadra larga tras una buena internada en el área. Después, Iker Varela probó fortuna desde fuera del área, pero su tiro raso lo atrapó el portero en la última oportunidad antes de emprender rumbo a los vestuarios.
La segunda parte
Tras el asueto, la UD Ibiza avisó pronto de sus intenciones con un chut exterior de Iker Varela. Fue un espejismo. El Antequera dispuso de tres oportunidades en poco tiempo. La réplica la dio Destiny, que recibió entre líneas y disparó al muñeco. Luego, Luismi ejecutó con maestría una falta directa que Andrés Prieto despejó a córner. Dicen que a la tercera va la vencida y eso se cumplió en este choque. En la ejecución del saque de esquina, Julio Martínez cabeceó en semifallo y volvió a poner a los locales por delante en el electrónico.
Fue el principio del fin. Y es que, además, Curbelo fue expulsado por doble amonestación cuando quedaba más de media hora de juego. La esperanza de la remontada, alimentada por el empate poco antes del descanso, se esfumó como el humo de un cigarro.
Raúl Llona movió el banquillo progresivamente. Primero saltaron al campo Lazo y Theo Valls en lugar de Calavera e Iker Varela. Poco después, Pablo Busto y Javi Eslava entraron por Pedro Ortiz y Manu Justo. Pero ni por esas el cuadro celeste encontró el camino hacia el gol.
De hecho, estuvo más cerca el cuarto tanto del Antequera que el empate. Adri Gené, por ejemplo, se topó con el poste y Zarzana, exjugador de la Udé, vio cómo un zaguero evitaba su remate en el segundo palo en la continuación de la jugada.
Los minutos pasaron con más pena que gloria. Bastantes amonestaciones y un par de revisiones sin consecuencias –los locales reclamaron una posible roja castigada con amarilla y los visitantes, un inexistente penalti– pusieron fin a una primera jornada que amargó el debut de la UD Ibiza. La Udé había sido capaz de resucitar, pero acabó muriendo de nuevo. Toca trabajar.