El San Pablo ya está en marcha. El conjunto ibicenco de fútbol sala, que afrontará esta temporada su tercera campaña consecutiva en la Segunda División femenina, comenzó este jueves los entrenamientos en es Viver con la ilusión de seguir creciendo y mejorar los resultados del curso pasado.
El técnico del equipo, Sergio Oruj, afronta el nuevo curso con ambición, aunque es consciente de la exigencia que presenta una competición que esta temporada será diferente para el conjunto ibicenco. «Afrontamos la temporada con ilusión y con ganas de hacer mejor temporada que el año pasado», señaló.
El principal objetivo pasa por continuar con la evolución del equipo para dar un nuevo salto de calidad. «Queremos seguir creciendo como equipo, porque eso nos dará un salto de calidad para intentar estar lo más arriba posible», explicó Oruj.
El San Pablo competirá esta campaña en un grupo distinto al de la pasada temporada, con una amplia presencia de equipos catalanes. En total, serán nueve conjuntos de Catalunya, además de tres valencianos y dos equipos de Zaragoza. Una composición que, a juicio del entrenador, hace prever una competición igualada.
«Este año cambiamos de grupo. Nos enfrentamos a nueve equipos catalanes, que son equipos jóvenes y con talento, tres equipos valencianos y dos de Zaragoza que llevan bastantes años en esta categoría», apuntó.
El técnico ibicenco considera que el nivel de igualdad será una de las principales características de la competición. «Cualquier equipo puede ganar a cualquiera. Si no estás a tope, no es como el grupo del año pasado, en el que había cinco equipos limitados y uno superior al resto», advirtió.
Estreno en Copa
A la competición liguera se suma esta temporada un aliciente especial: el San Pablo disputará por primera vez en su historia la Copa de la Reina. El conjunto ibicenco se enfrentará al Albacete en una eliminatoria que tendrá además el atractivo de disputarse en casa.
«Lo afrontamos con mucha ilusión, tanto el club como el equipo, y más jugando en casa», destacó Oruj sobre una cita que supondrá un momento histórico para la entidad y que tendrá lugar el 12 de septiembre a las 12.30 horas en es Viver.
Más allá de todo esto, cabe señalar que el San Pablo ha iniciado los entrenamientos con una plantilla formada actualmente por 13 jugadoras: dos porteras y once jugadoras de campo. El club, no obstante, continúa valorando la posibilidad de incorporar alguna futbolista más antes del inicio de la competición.
La portería estará ocupada por Nuria y Tati, mientras que las jugadoras de campo son Faty, que actuará como cierre; Paula, Lucía, Lari y Yara, como alas; Kay, que puede actuar de ala y cierre; Isa y Gema, como pívots; Laura, ala-pívot; y Nicol, pívot.
«Estamos mirando si podemos incorporar alguna jugadora más, pero de momento no hay nada decidido», explicó el entrenador.
Con esta base y un grupo renovado, el San Pablo inicia así una nueva temporada en Segunda División con el objetivo de consolidarse en la categoría, seguir creciendo como equipo y competir por las posiciones altas de la clasificación.