Sufrió, pero ganó. La UD Ibiza sumó este sábado sus tres primeros puntos del curso tras vencer, no sin apuros, al Rayo Majadahonda por 2-1 en Can Misses. Mazeya evitó el caos en el tiempo de prolongación con un zarpazo que dejó el triunfo en casa.
La primera mitad destacó por su igualdad. La Udé no consiguió imponer su ley con claridad. De hecho, el conjunto madrileño mostró su desparpajo y fue más incisivo en ataque en los primeros minutos, en los que estuvo más cerca del gol que su rival.
Bajo la batuta de Jeremy, que se movía como pez en el agua y era sinónimo de peligro cada vez que tenía la pelota en sus pies, el cuadro visitante avisó de sus intenciones al cuarto de hora de juego. Primero, el mediapunta del Rayo Majadahonda se internó en el área y reclamó penalti por un derribo que, tras revisarse a través del Football Video Support (FVS), quedó en nada. Poco después, David del Pozo se sacó un chut desde la frontal del área que acabó golpeando en el exterior del palo tras rozar en un contrario.
El centro del campo celeste no terminaba de controlar la situación. Hubo incluso que dar gracias porque a Calavera le perdonaron una amarilla. Poco a poco, el cuadro pitiuso se fue desperezando. Hugo San Modesto tuvo la primera oportunidad para los locales en el minuto 34 tras recibir en el interior del área un pase filtrado de Yoldi y chutar arriba tras tocar el esférico previamente en un defensor.
Manu Justo era una isla en punta. No le llegaba una pelota y la única que le llegó no pudo rematarla en las mejores condiciones. Las individualidades de Iker Varela eran lo único a lo que agarrarse. El vizcaíno rozó el gol en una acción individual que finalizó con un disparo desde fuera del área que se marchó cerca de la escuadra en el tiempo de descuento. Fue lo último reseñable de una primera parte mejorable.
Cambio de laterales
Raúl Llona decidió cambiar los laterales de inicio en la segunda mitad. Astals, por cuya banda hubo un agujero, y Hugo San Modesto dejaron su sitio a Pablo Busto y Víctor García, respectivamente. Y la UD Ibiza mejoró.
Es más, incluso por fin se adelantó en el marcador en el minuto 57. Blasco metió el balón en el área de manera poco ortodoxa, el control de Manu Justo se fue largo y ahí apareció Theo Valls para cruzar la pelota y reclamar su cuota de protagonismo.
El equipo madrileño realizó un triple cambio con el objetivo de darle otro aire al partido. Rondó el empate en el minuto 65, cuando Ale Díaz, que acababa de saltar al campo, remató al muñeco un pase de la muerte.
La réplica de la Udé llegó a balón parado. En dos saques de esquina consecutivos, Yoldi, primero, y Blasco, después, trataron de poner tierra de por medio sin suerte. De nuevo, Yoldi, en el 74, lo intentó con un disparo lateral que se marchó alto.
El cuadro de Raúl Llona no cerró el partido y vio cómo su rival lo aprovechaba. El Rayo Majadahonda avisó con un disparo de Sina que Andrés Prieto mandó a córner antes de empatar a balón parado. Hernández puso la pelota en el área y Amaro remató al fondo de la red. Quedaban ocho minutos y Can Misses había enmudecido.
Mazeya saltó al terreno de juego por Yoldi y acabó siendo clave. El extremo francés salvó los muebles en el tiempo de descuento. Bajó con el pecho un balón colgado desde la derecha, regateó a su par y envió el balón al fondo de la red con un disparo raso.
La grada estalló de júbilo. No era para menos. Y es que no era lo mismo debutar en casa con victoria que encadenar dos partidos seguidos sin ganar. La Udé celebró su primera victoria del curso y espantó los primeros fantasmas.