Historia por partida doble. Eso fue lo que hizo el San Pablo este sábado en es Viver. El equipo de Ca n'Escandell se convirtió en el primer conjunto ibicenco en disputar la Copa de la Reina de fútbol sala y quiso que la fecha quedara grabada para siempre. Lo hizo además con victoria por 6-1 ante el Albacete y con el premio de enfrentarse a un rival de Primera División en la próxima ronda.
El conjunto de Sergio Oruj salió como un tiro, dispuesto a hacer daño desde el primer minuto. Dominaba la pelota, sometía al rival y generaba las primeras ocasiones de peligro ante un cuadro albaceteño que bastante hacía con resistir.
En apenas cinco minutos, entre el tres y el ocho, dejó prácticamente encarrilada la eliminatoria con tres goles. Nicole dejó claro que ha venido para aportar un plus de calidad y se encargó de abrir el marcador tras girarse ante María y cruzar la pelota.
Acto seguido, Lu se cruzó media pista en solitario, dribló a la portera y marcó a placer. Las ibicencas no quitaron el pie del acelerador y Lari, tras combinar con Nicole, se encargó de subir el 3-0 al electrónico.
Parecía que el conjunto pitiuso caminaba hacia una goleada. Sin embargo, el duelo se igualó a partir de entonces y el Albacete encontró algo más de oxígeno. Tati tuvo entonces su cuota de protagonismo, con varias intervenciones importantes. Eso sí, las oportunidades visitantes tampoco fueron clamorosas.
Sergio Oruj no estaba demasiado convencido de lo que podía suceder en la recta final y pidió tiempo muerto a falta de casi cuatro minutos para el descanso. Poco después, las locales se metieron en cinco faltas y el partido empezó a caminar por un terreno peligroso.
Y llegó el momento de máxima tensión. En el último minuto, una polémica decisión arbitral puso en aprietos al San Pablo. Fati robó la pelota en línea de tres cuartos y se plantaba sola ante la guardameta. Sin embargo, el árbitro consideró que había cometido falta, algo muy protestado por la grada. Del posible 4-0 se pasaba a la posibilidad del 3-1, ya que la acción suponía un doble penalti para las manchegas. El golpe podía haber cambiado el rumbo del partido, pero Tati salvó los muebles y permitió al San Pablo llegar al descanso con una renta de tres goles.
La segunda parte
Tras el asueto, las de Ca n'Escandell estuvieron prácticamente los dos primeros minutos con el balón en su poder. Sin embargo, el Albacete golpeó y redujo distancias en el 23' por mediación de María, en una acción en la que Lu protestaba que el esférico había salido previamente por banda.
El equipo de Sergio Oruj no se puso nervioso. Ni siquiera cuando la eliminatoria pareció querer complicarse. El San Pablo mantuvo la calma, volvió a tomar el control y recuperó su ventaja. Primero, Fati Villar marcó de falta directa con uno de sus clásicos obuses. Después, Paula subió la 'manita' al tanteador tras recibir de banda, avanzar con la pelota y lanzar un chut lejano que sorprendió a la cancerbera.
Los últimos diez minutos prácticamente sobraron. La victoria local no corrió peligro en ningún momento a pesar de que las visitantes jugaron de cinco casi todo este tramo. Por si acaso, Fati Villar, a pase de Lu, puso la puntilla con el sexto gol a falta de dos minutos y medio con un golpe de primeras al borde del área. Sólo quedaba ya esperar al bocinazo final para que es Viver pudiera celebrar un día que ya forma parte de la historia del fútbol sala ibicenco.
El San Pablo no solamente ganó. Abrió una puerta que ningún otro equipo de la isla había conseguido abrir antes. Primer partido, primera victoria y clasificación para medirse a un rival de Primera División. La Copa de la Reina ya tiene un nuevo capítulo escrito en la isla. Y, visto lo visto, que siga la fiesta.