Era un camino con muchas roderas por el paso de los vehículos, no muy ancho, y la KTM de Toni Vingut volaba a 100 km por hora cuando una rodera le obligó a salir de la trazada y fue disparado a una primera hierba de camello bajita al lado del camino que pudo sortear. También evitó la segunda haciendo malabares encima de la motocicleta, pero en la tercera hierba (el alimento básico de los camellos en entornos áridos), Vingut salió volando por encima de la moto y cayó con violencia al suelo quedando aturdido durante unos instantes. Tras recuperarse del golpe, comprobó el inventario de su motocicleta y vio como había doblado el manillar, también el sistema de navegación estaba afectado y la mochila de hidratación se había rajado por completo.
Con unas condiciones de calor extremo se quedó sin agua. Gracias a las impagables bridas pudo arreglar lo que estaba colgando de mala manera y pudo continuar. La moto, que comparada con el quad «es mucho más dura», explica Vingut, ha ido pasando factura con el paso de los días y durante el enlace de la cuarta etapa antes de empezar el tramo cronometrado de 319 km Toni decidió poner pie a tierra para no continuar con el sufrimiento.
Después de la retirada Vingut inició un largo viaje de regreso a casa desde Marruecos. Llegó a Marrakech en autobús después de 7 horas y media de trayecto, posteriormente un vuelo hasta Barcelona y está previsto que llegue durante el sábado a Ibiza para recuperarse.
El piloto del Moto Club Eivissa llegaba al Rally de Marruecos después de conseguir el Campeonato de España de Quads Todo Terreno 20 años después de ganarlo por primera vez. Vingut participaba en motocicleta como preparación para la próxima edición del Dakar que empieza el 1 de enero en King Abdullah Economic City en Arabia Saudí. Lo hará en la exigente categoría sin asistencia externa Original by Motul, donde cada día después de la etapa el piloto tiene que hacer las reparaciones y mantenimiento necesario de la moto para poder salir al día siguiente. Es la misma filosofía que en el Rally de Marruecos donde todo suma tiempo para poder dejar la moto en perfecto estado de revista y resta horas, muchas horas de descanso en la tienda de campaña donde el piloto duerme cada día.