Primera gran alegría de la UD Ibiza. El equipo celeste superó toda una prueba de fuego ante el Villarreal B, líder invicto –hasta hoy– del grupo 2 de Primera RFEF. El conjunto unionista jugó mejor que el submarino amarillo y ganó por 0-1 gracias a un gol de Pedro Ortiz, sumando así sus primeros puntos a domicilio de la temporada.
La alineación de la Udé presentó como gran novedad la presencia de Erik Ruiz en el eje de la zaga junto a Blasco. Calavera, como era de esperar, jugó de pivote ante la lesión de Genaro junto a Theo Valls y Astals. En ataque, Yoldi y Lazo ocuparon las bandas, con Manu Justo en punta.
La UD Ibiza fue mejor en la primera mitad e hizo méritos para haberse adelantado en el marcador. Sin embargo, su desacierto le impidió marcharse al descanso por delante en el electrónico. Los celestes querían dar un golpe sobre la mesa y despertar del letargo de este inicio de curso, que le había llevado a sufrir tres derrotas en cinco jornadas.
El primer aviso lo dio Astals con un disparo exterior que se marchó alto. Quien realmente pudo desnivelar la balanza fue Manu Justo. El ariete tuvo dos buenas oportunidades pasado el cuarto de hora de juego. Primero, en lo que prácticamente era un mano a mano con el portero, se topó con el larguero. Luego, en un córner, vio cómo la pelota le caía cerca del palo corto y chutó fuera.
También Yoldi, activo y muy participativo en ataque, rozó el 0-1 al filo de la media hora de juego. De nuevo en un saque de esquina, cazó la pelota en segunda jugada y disparó cerquita del palo izquierdo del guardameta.
En el último cuarto de hora de este primer tiempo, el Villarreal B supo cerrar los espacios y evitó que los unionistas volvieran a generar peligro. Además, el submarino amarillo se dejó ver en la faceta ofensiva, sobre todo en un par de acciones en las que trató de encontrar premio, sin suerte, a través de García.
La segunda parte arrancó con otra buena ocasión para Manu Justo. Yoldi centró a la perfección desde el costado derecho y el delantero centro remató fuera cerca del área pequeña. Increíble, pero cierto.
El juego se niveló y las ocasiones de gol ya no se producían como antes. El carrusel de cambios no se hizo esperar con el paso de los minutos. Llona dio entrada paulatinamente a Almenara, Fadel, Varela, Javi Eslava y Pedro Ortiz. Precisamente este último resultó crucial para el despertar de los celestes.
El exjugador del Córdoba hizo lo que Manu Justo no había conseguido anteriormente: rematar a la red. Tras un centro desde la izquierda que fue mal rechazado por partida doble durante su camino al área, Ortiz metió el pie para golpear de primeras el esférico al fondo de la red.
El tanto llegó justo después de que se revisara un penalti reclamado por el filial. En la repetición se veía que el balón golpeaba en en el brazo de Gonzalo Almenara. El árbitro no consideró que la acción debiera ser castigada con la pena máxima.
Quedaban menos de diez minutos para el final y la UD Ibiza veía recompensada su mejor juego. El equipo ibicenco supo nadar y guardar la ropa. El Villarreal B, como en el resto del choque, no inquietó a Andrés Prieto y el pitido final certificó una victoria con forma de salvavidas para el conjunto pitiuso, que suma sus primeros puntos lejos de casa y recorta a cuatro puntos la distancia con el líder.
Han ganado en campo del líder? Y no comenta hoy el anormal oportunista que boquea cada que pierden? Donde estás, criatura?