El Club de Judo Sant Jordi ha reclamado explicaciones y responsabilidades a la Federación Balear de Judo tras el error administrativo que ha dejado a la territorial sin una subvención pública de 80.000 euros para su programa de tecnificación, un programa que reúne actualmente a 49 deportistas de todas las islas. La entidad ibicenca considera que un fallo de esta magnitud exige garantías para evitar que vuelva a producirse, aunque subraya que la continuidad de su propia actividad deportiva no depende de esa ayuda.
En un comunicado, el club pone el foco en el esfuerzo económico que realizan las familias para que los jóvenes puedan entrenar y competir. Según detalla, los padres y madres asumen cada año entre 1.000 y 4.000 euros por deportista para participar en competiciones y concentraciones fuera de Ibiza. A esa cantidad se suman las cuotas, las licencias, los seguros, el material deportivo y otros gastos relacionados con la preparación física, la fisioterapia, la atención psicológica y el asesoramiento nutricional.
La entidad recuerda que la condición insular encarece los desplazamientos y que el propio club destina parte de sus recursos a intentar reducir esos costes. «No hablamos de caprichos ni de lujos, sino de ofrecer oportunidades deportivas a nuestros jóvenes y permitirles competir en igualdad de condiciones», señala el comunicado.
El Sant Jordi insiste en que el judo ibicenco no está en peligro, ya que su actividad no depende económicamente de la subvención perdida por la Federación Balear. No obstante, considera que el caso vuelve a poner de manifiesto la necesidad de reforzar el apoyo al deporte de formación y competición, especialmente en disciplinas minoritarias que cuentan con recursos limitados.
25 podios en dos temporadas
El club defiende su trayectoria con los resultados obtenidos durante las dos últimas temporadas: 21 medallas en Copas de España, tres en el Campeonato de España de 2026 y un bronce internacional en una Copa de Europa. A estos 25 podios añade la participación histórica de su equipo femenino en la Segunda División de la Liga Nacional de Clubes.
La entidad considera que estos resultados son fruto del trabajo de los deportistas y entrenadores, pero también del respaldo económico y personal de las familias. Por ello, les reconoce un papel fundamental en el desarrollo del judo ibicenco y las define como «los verdaderos patrocinadores del deporte base».
El comunicado también reclama una mayor implicación de las administraciones públicas, con ayudas directas y programas específicos para financiar desplazamientos. El club considera que competir desde Ibiza supone unos costes superiores a los de muchos equipos peninsulares y reclama medidas que permitan compensar esa diferencia.
Llamamiento a las empresas de Ibiza
El Sant Jordi también se dirige al tejido empresarial de la isla para pedir su implicación mediante fórmulas de colaboración, patrocinio y mecenazgo. La entidad defiende que apoyar el deporte supone invertir en educación, salud y valores como la disciplina, el respeto, el esfuerzo y la superación.
«No necesitamos empresas que únicamente celebren nuestros éxitos, sino que quieran formar parte del camino que nos permite conseguirlos», recoge el escrito.
El club asegura que continuará trabajando para mantener el crecimiento deportivo de sus judocas, pero advierte de que no se debe normalizar que el acceso a la competición dependa de la capacidad económica de las familias. «Apoyar el deporte no consiste únicamente en celebrar una medalla, sino en ayudar a construir el camino que conduce hasta ella», concluye.
Mariano Guasch FerrerAntes de realizar determinadas afirmaciones, convendría informarse un poco mejor. Para empezar, no hablamos de una subvención destinada a un club de judo, sino a un programa de tecnificación de la Federación Balear que engloba a 49 deportistas de las cuatro islas. Una diferencia importante para comenzar a opinar con conocimiento de causa. Por supuesto que la sanidad, la educación y la vivienda necesitan recursos. Pero resulta sorprendente que para defenderlas sea necesario despreciar el deporte y el esfuerzo de tantos jóvenes. El deporte también es educación, salud, disciplina, respeto y formación en valores. Y detrás de esos viajes que usted considera inútiles hay familias que realizan enormes sacrificios económicos para ofrecer oportunidades a sus hijos. En cuanto a su insinuación de que algún responsable se estará «llevando tajada», le recomendaría prudencia. Exigir transparencia en la gestión del dinero público es legítimo y necesario. Acusar sin pruebas es algo muy diferente. Y conviene recordar que cobrar por el trabajo de entrenador o profesional no significa llevarse ninguna tajada. Podemos debatir sobre prioridades presupuestarias y exigir responsabilidades por los errores cometidos. Somos los primeros interesados en que los recursos públicos se gestionen correctamente. Lo verdaderamente sorprendente es defender la educación mientras se desprecia una de las mejores herramientas que tenemos para educar. Ver para creer, efectivamente.