El Class Bàsquet Sant Antoni sufrió este sábado su primer tropiezo de la temporada en partido oficial. Los isleños cayeron en el Pabellón Siroko Sa Pedrera frente al CE Bàsquet Llíria (72-77) en un duelo igualadísimo, pero que interpretaron mejor los valencianos para conseguir su primer triunfo del curso a domicilio. El equipo entrenado por Boris Balibrea estuvo irregular, especialmente en ataque, y no supo aprovechar los momentos en los que navegó con el viento a favor. Con mucho margen de mejora todavía por delante, el Class, que tiene aplazado el duelo liguero frente al Intermáquinas Benicarló, sólo acaba de empezar su camino en el Grupo B de la Segunda FEB.
El choque llegó empatado a 72 puntos cuando quedaba menos de 20 segundos para la conclusión. Fue entonces cuando apareció Víctor Pérez para anotar un triple descomunal para los valencianos, que se hicieron fuertes en esos instantes decisivos para secar al Class y acabar sellando un gran triunfo, como dijo su técnico, Iago Castro, en rueda de prensa.
Kai Johnson y Morgan Stilma, con 15 puntos cada uno, fueron los máximos anotadores del bloque ‘portmanyí’, que tuvo pobres números ofensivos (un 41% en tiros de campo, un 24% en triples y un 63% en los libres). De hecho, hasta en algunos registros tuvo peores cifras anotadoras el Llíria, pero su poder de resistencia, un espectacular Luis García en la pintura (13 puntos, 11 rebotes y 3 asistencias, para un 21 de valoración y ser el MVP) y la clase de Víctor Pérez en los momentos decisivos le bastaron para asaltar el Siroko Sa Pedrera.
Los de Balibrea salieron enchufados al partido, con un primer cuarto en el que marcaron la pauta. Los azules llevaron el control del choque y acabaron por delante los primeros diez minutos (23-13). Todo funcionaba para el Class en el arranque.
Pero en el segundo acto llegó el apagón local. Los tiros no entraban y los valencianos empezaron a creer cada vez más, a sentirse cómodos en el parqué. Con una canasta de dos de García, que luego falló el adicional, se pusieron por delante (25-27). Sin embargo, la igualdad se mantuvo y al descanso se llegó con empate (34-34).
En el tercer cuarto, al Llíria se le complicaron las cosas porque entró muy pronto en el bonus. El Class supo sacar tajada con los libres y volver a tener suculentas ventajas, pero no pudo hacer que los levantinos claudicaran. A base de coraje, los visitantes se aferraron a la pista y terminaron imponiéndose en el parcial (54-55). Estaba todo por decidir.
Con diez minutos más de infarto nadie fue capaz de escaparse en el marcador. Tanto que a falta de menos de un minuto el electrónico reflejaba unas tablas. Un 72-72 que podía hacer que el duelo cayera de cualquier lado. O que incluso se fuese a la prórroga. Pero el Llíria, más entero y lúcido, evitó el tiempo extra y acabó llevándose un valioso botín de Eivissa.
El Class Sant Antoni jugará este próximo martes, 20 de octubre, los dieciseisavos de final de la Copa de España, a partido único. Recibirá al CB Zaragoza en el Pabellón Siroko Sa Pedrera, desde las 20 horas. Cinco días después le tocará visitar al Amics Castelló en la Liga. Dos grandes oportunidades para pasar página del sinsabor de la derrota frente al Llíria.