La selección española sigue concentrando a cientos de aficionados en estas eliminatorias del Mundial, que ha vuelto a despertar la ilusión por ganar el título 16 años después. Como ya se hizo en los partidos anteriores, el Mallorca Sports Bar ha sido el punto de encuentro donde se han juntado varios grupos de gente para seguir, en este caso, el España-Bélgica de cuartos de final.
El ambiente empezó a crecer incluso horas antes de que se escuchase el pitido inicial de Michael Oliver que haría rodar el balón en el Sofi Stadium de Los Ángeles. Un escenario donde la selección ya venció a Austria en dieciseisavos de final y querían repetir en cuartos.
El primer momento de emoción fue con el himno de España que fue cantado por todos los aficionados que se acercaron al Mallorca Sports Bar de Son Moix. Con el inicio del partido empezaban los cánticos de ánimo a la selección, se vibraba con cada ocasión y se escuchaban los ‘¡uy!’ con cada ocasión de los de Luis de la Fuente. El momento de alegría y euforia llegaba en el minuto 30 con el tanto de Fabián Ruiz que adelantaba a España y ponía el duelo a favor. Sin embargo, llegaría el jarro de agua fría al borde del descanso.
En el minuto 40, Ketelaere mandaba, con un imponente remate de cabeza, el balón al fondo de la red. Comenzaba la segunda parte y los ánimos regresaban con el arreón ofensivo de la selección española que trataba de encarrilar el partido. Los cánticos de ‘España, España’ no cesaron en el Mallorca Sports Bar a más de 17.000 kilómetros de donde se jugaba el encuentro. Y tanto esfuerzo tenía su recompensa.
Fue en el minuto 86, cuando el estallo de júbilo se apoderó del recinto. Mikel Merino, que había entrado hacia dos minutos, anotaba de nuevo para dar la victoria a España y convertía los nervios en abrazos y gritos de emoción. La selección sigue su camino en el Mundial y estará, por segunda vez en su historia, en las semifinales donde espera Francia.