Esta España va camino de hacer historia. Dieciséis años después de bordar su primera y única estrella, la selección se alineó con todos los astros en forma de lesión de los mejores de Bélgica (Tielemans, Courtois, De Bruyne...) para abrir la puerta de las semifinales del Mundial y retar a Francia -la mejor del torneo- el próximo martes. Fue un partido redondo, con dosis de fútbol y sufrimiento, que resolvieron dos rechaces de los porteros. Fabián y Merino -otra vez el navarro en el tramo final- provocaron el delirio de una hinchada que se ha ganado el derecho a soñar. La gloria ya espera en el horizonte.
Sufrir y soñar
Carlos Montes de Oca | Palma |