El Mundial se terminó el sábado para la Noruega de Erling Haaland. El delantero del Manchester City y sus compañeros regresaron este lunes a su país tras un mes en Estados Unidos. La sorpresa llegó cuando el noruego bajó del avión con una figura de un whisky-mapache disecado a tamaño real que cuesta bastante más de lo que puede parecer a simple vista.
Las imágenes del atacante sosteniendo el llamativo recuerdo no tardaron en hacerse virales. Mientras miles de aficionados recibían a la selección en Oslo tras su histórica participación, buena parte de las miradas se desviaron hacia el peculiar objeto que Haaland llevaba entre sus brazos. No era un trofeo ni un regalo institucional, sino una exclusiva botella de whisky integrada en la figura de un mapache disecado.
El futbolista adquirió el original recuerdo durante la estancia de Noruega en Dallas, una de las sedes en las que disputó el Mundial. La pieza se vende en la conocida tienda Wild Bill's Western Store y está fabricada sobre una base de madera en la que el animal aparece abrazando una botella de whisky, una combinación tan llamativa como poco habitual.
El precio tampoco pasa desapercibido. El denominado Whiskey Raccoon cuesta 750 dólares, unos 660 euros al cambio, una cifra que ha sorprendido a muchos aficionados después de descubrir de qué se trataba realmente. De hecho, el artículo se ha agotado en las últimas horas, impulsado por la enorme repercusión que ha tenido la fotografía del delantero con el singular souvenir.
Lejos de esconder la historia, Haaland decidió sumarse a las bromas en las redes sociales. Primero publicó una fotografía acompañada del mensaje: «Me siguió a casa», desatando miles de comentarios entre sus seguidores. Horas después volvió a compartir una imagen con el curioso compañero de viaje y pidió ayuda para bautizarlo. «Ayudadme a ponerle nombre a mi nuevo colega», escribió el goleador noruego junto a varias propuestas, entre ellas Cowboy, Ranger, Tex o R.O.W. (Raccoon on Wheels). La publicación volvió a disparar las reacciones y consolidó al whisky-mapache como una de las anécdotas más comentadas del final del Mundial.
Aunque Noruega cayó en los cuartos de final frente a Inglaterra, el combinado nórdico ha firmado el mejor torneo de su historia, con Haaland como gran referencia gracias a sus siete goles. El delantero no pudo regresar con la Bota de Oro, pero sí con un recuerdo tan extravagante como inolvidable que ya forma parte de las imágenes más curiosas que ha dejado el campeonato.