Si el fútbol fuera una ciencia exacta, al filo de las once de esta noche, Rodri alzaría al cielo de Nueva Jersey el segundo título mundial para España. Porque el combinado de Luis de la Fuente, que destapó el torneo con dudas ante Cabo Verde y redujo a cenizas a la todopoderosa Francia en semifinales, ha ido evolucionando a medida que devoraba rivales hasta alcanzar el partido definitivo con una sensación de seguridad imponente. De favorito. Pero la segunda estrella no depende solo de ese estilo solidario, asociativo y vertical que desarboló a Mbappé y compañía.
Para ganarse de nuevo el cielo, ‘la Roja’ debe tumbar a Argentina. Los Inmortales, como tituló L’Equipe tras el épico triunfo ante Inglaterra, han demostrado una capacidad extraordinaria para salir del agujero cuando el barro le llega hasta el cuello. Con Messi al mando de todas las operaciones, resurgen en situaciones límite. Por eso España no debe confiarse. Es la favorita. Por números, por juego, por sensaciones... Pero enfrente está Leo, que busca la guinda perfecta con su segunda corona mundial.