La final soñada terminó en pesadilla para los argentinos de Ibiza. La fanzone habilitada por el Ayuntamiento de Vila en la calle Navarra, junto al restaurante Can Mario, se llenó desde primera hora de camisetas albicelestes, banderas y caras pintadas, con la ilusión de ver a Argentina revalidar su corona mundial ante España. El ambiente, cargado de bombos y cánticos, se mantuvo eufórico durante buena parte del partido, pero el gol de Ferrán Torres en los minutos finales apagó de golpe la fiesta.
El silencio que siguió al tanto español contrastó con la efervescencia de las horas previas. Muchos aficionados, algunos con lágrimas visibles, se abrazaban en un intento de digerir la derrota. La comunidad argentina en la isla, numerosa y muy visible durante todo el Mundial se hizo notar un día más.
Viendo como se comportaron ayer los peleadores de ArHANDtina, normal k Vicent tenga recelos de ellos. Y normal k ni los mismos argentinos quieran kedarse en su pais...