La celebración del Mundial dejó muchas imágenes para la historia, pero hubo un protagonista que se ganó todas las miradas: Keyne, el hermano pequeño de Lamine Yamal. Con solo cuatro años, el pequeño se ha convertido en uno de los rostros más reconocibles de la fiesta de España tras la victoria ante Argentina en la final. Después del pitido final en el que España certificó su segundo Mundial tras imponerse por 1-0 gracias al gol de Ferran Torres, los jugadores vivieron uno de los momentos más emocionantes de sus carreras. Las lágrimas de Lamine Yamal, los abrazos de Rodri con sus compañeros y la felicidad de Luis de la Fuente junto a su cuerpo técnico marcaron una celebración cargada de emoción.
Pero cuando las familias de los futbolistas saltaron al césped del estadio para compartir el título con los campeones, las cámaras se fijaron en Keyne, que volvió a demostrar por qué ya se había convertido en uno de los personajes más queridos del torneo. Acompañado por su madre, Sheila, su primo y la pareja de Lamine Yamal, Inés García, el pequeño recorrió el césped disfrutando de un momento que tardará en olvidar. Y es que como pudo verse, también se llevó un recuerdo una final histórica: un trozo de la red de la portería.
Con esa misma red posó junto a su hermano con la Copa del Mundo y el balón oficial del torneo, protagonizando una de las imágenes más entrañables de la celebración. Después continuó con su particular espectáculo: carreras por el campo, bailes, saltos y hasta una aparición improvisada sobre el escenario como si fuera otro de los campeones del mundo. Uno de los momentos más virales llegó cuando Keyne se acercó a un agente de policía para saludarle. Tras chocar las manos, el policía le colocó su sombrero, una escena que rápidamente se convirtió en una de las imágenes más comentadas de la celebración.
De las gradas al centro de todas las miradas
Durante todo el Mundial, Keyne ya había llamado la atención de los aficionados por sus reacciones en las gradas y sus bailes junto a Lamine. La realización televisiva le buscó en varios momentos de los partidos y sus gestos se hicieron habituales entre los seguidores de la selección española. En la final tampoco pasó desapercibido. Lució una gorra con dos estrellas, en referencia a los dos Mundiales conquistados por España, y volvió a dejar una de las escenas más simpáticas de la noche con otra gorra inspirada en la serie infantil 'La Patrulla Canina'.
Lamine Yamal, emocionado por compartir el título con su familia, reconoció la importancia de vivir este momento junto a los suyos: «Me emociona ver a mi hermano feliz, ver a mi madre con la vida que siempre ha querido vivir y a mis amigos». Para el futbolista del Barcelona, la alegría de Keyne representa una parte esencial de lo que significa haber cumplido el sueño de ser campeón del mundo.
Está selección, sin racistas, sin chiringuitos, sin cavernarios, sin florentinos, sin mad casposos... Nos representa a TODOS.