La plaza de Cibeles, acostumbrada ya a las visitas de la Roja, volvió a ser el kilómetro cero de las celebraciones de la selección española tras la consecución de su segundo título mundial.
Las celebraciones, que empezaron alrededor de las 22.00 horas sobre el escenario instalado en Cibeles, fueron en sintonía con las que se suelen ver en este tipo de actos, aunque con un tono más comedido que en otras ocasiones.
Destacaron las entradas de Pedro Porro, cantando Pa’Madrid de ‘El Barrio’ con el resto de compañeros, la de Álex Baena, que cumplía 25 años y recibió las felicitaciones de todos sus compañeros, y la de Zubimendi al son del Waka Waka de Shakira, recordando la primera estrella de la historia de España. La estrella colombiana tuvo su espacio al verse un vídeo proyectado agradeciendo el «cariño» que siempre le muestra España.
Sobresalió Rodri, el capitán, que accedió al escenario el último de los veintiséis futbolistas y al que recibieron con un pasillo a modo de reconocimiento por un estratosférico Mundial que le valió el trofeo MVP del torneo.
Alrededor de 1,8 millones de personas, según la Delegación del Gobierno en Madrid, se echaron a las calles de la capital para arropar a la selección española campeona del Mundial que, a bordo de un autobús descapotado, celebró con cánticos y fotos con la copa del mundo su histórico triunfo. En Cibeles aguardaban unas 120.000 personas para el colofón final de los actos de celebración que comenzaron ayer tarde con las recepciones oficiales en Zarzuela y Moncloa.
Tras esos actos, los jugadores y el resto de integrantes del equipo español cambiaron sus trajes oficiales por camisetas conmemorativas del triunfo y se subieron a un autobús descapotado para comenzar a festejar con los ciudadanos este segundo Mundial de España.
El itinerario empezó en Moncloa y siguió por las calles Princesa, Alberto Aguilera, Carranza, Sagasta, Génova, Goya, Serrano, Plaza de la Independencia, Puerta de Alcalá, Alfonso XII y Montalbán, para terminar junto al Palacio de Cibeles.
En un ambiente de plena celebración los jugadores bailaron, haciendo fotos con sus móviles e interactuando con el público presente en arcenes, aceras y resto del mobiliario urbano, además de cantando las canciones que amenizaron el recorrido.
En el palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento de Madrid, finalizó el recorrido de la rúa y comenzó la celebración central con varias actuaciones musicales como los grupos Arde Bogotá o Viva Suecia y las cantantes Ana Mena, Lola Índigo o Aitana, que cantó el que para muchos ya es el himno de este Mundial, su tema Superestrella.
Las celebraciones acabaron después de que Rodri y Álex Baena recordaran a María Caamaño, una niña fallecida víctima del cáncer el pasado abril a la pronta edad de 13 años. María estuvo presente en la celebración de la Eurocopa de 2024 y ha supuesto un empuje extra para un grupo de jugadores comprometido con su causa.
... respeto al BARÇA... el único club que celebra en DOS capitales los títulos de las competiciones en las que participa... en Canaletas y en Cibeles