El Mundial de fútbol tuvo acento ibicenco. Juan Antonio Noguera, rodeado de amigos y familiares, así como Mariano Ferrer, de Can Andreuet, alentaron a la selección española en directo. Este último lo hizo en la final tras llevar a cabo un viaje exprés a Estados Unidos, donde aterrizó el sábado, mientras que el primero de ellos ha vivido en primera persona cinco de los encuentros de la Roja. Impresionante.
Mariano, cuyo regreso a Ibiza está previsto para esta misma tarde, disfrutó de lo lindo con la victoria española. El partido lo vivió con cierta agonía porque el gol no llegaba: «Yo vi a España bien. Teníamos que marcar antes de que llegaran los penaltis porque habría sido demasiado premio para Argentina».
El vecino de Santa Eulària vio el partido «en el segundo anillo, detrás de una de las porterías, en una zona para aficionados españoles». No quiso desvelar el precio de la entrada, que obviamente fue carísima. De hecho, este gran aficionado al fútbol destacó que ha estado «en las tres finales de la Eurocopa y en las dos finales del Mundial ganadas por España, y esta ha sido la entrada más cara con mucha diferencia».
Ferrer pudo ver in situ la tangana que se formó al término del encuentro. Al respecto, señaló: «Pienso lo mismo que pensamos todos: es Argentina. Es su carácter, su manera de ser». Ahora, Mariano tiene la mira puesta «en la próxima Eurocopa y también en el próximo Mundial», que se celebrará en España. «En el siguiente Campeonato del Mundo sí me gustaría tener entrada para todos los partidos de los nuestros», afirmó Ferrer, que también disfrutó de la celebración en el Time Square. «Había mucha gente latina apoyando a España y fue una celebración muy limpia», dijo.
Juan Antonio Noguera disfrutó de una estancia mucho más larga –llegó el 25 de junio a México y regresa pasado mañana– y tuvo entrada para los partidos ante Uruguay, Austria, Portugal, Bélgica y Francia. La final, por motivos logísticos, la vio en establecimientos de Estados Unidos. Noguera destacó que «se cumplió lo que tenía previsto». «Hice un calendario en diciembre para ver dónde tenía que ir y se cumplió. He podido quedarme en casa de mi ahijado, que ha sido como un cuartel general, y también en la de un amigo mexicano que vive en Austin», expuso.
Juan Antonio no se mordió la lengua a la hora de hablar de lo vivido en este Mundial. Aseguró que los precios de las entradas fueron «un abuso de la FIFA». «Se volvieron locos. Es el sexto Mundial al que asisto y con entradas a 900 euros. Las de la semifinal contra Francia, para mí y mi mujer, me costaron 3.700 euros en total», apuntó.
Como anécdota, destacó que a Luis de la Fuente pudo decirle que tenía que «poner más a Merino, que tiene remate». «Me hizo caso», afirmó sonriente. También reveló que no quería un cruce con Estados Unidos porque puede haber «manos negras». «Ya vimos lo que pasó en el Mundial de Corea. Parece que cuando les interesa que se clasifique un equipo, ocurren cosas como las que han ocurrido aquí con Argentina».
Noguera también tuvo palabras para la falta de deportividad protagonizada por el combinado argentino al término de la final: «A Paredes habría que castigarlo. Fueron muy sucios». Por último, quiso destacar el buen ambiente vivido en la celebración, en el Time Square: «Fue muy bonita, exquisita, divertida y con mucho respeto. Allí nadie rompió nada, como debe ser. Lo pasamos muy bien».
Professor H`Han tenido al turco Menem y ahora tienen al judío Milei. Argentina es un pais espiritualmente judío, aunque haya tenido presidente turco o católico. Lo mismo con Bukele, que también es espiritualmente judío, al servicio de los globalistas y las grandes corporaciones, aunque quiera dar imagen de ser "del pueblo". Otro que tal es Mandani, el actual alcalde de Nueva York, que aunque de imagen y boquilla sea musulman, luego lo ves todos los días visitando sinagogas y haciéndose fotos con rabinos con el sombrerito en la cabeza. Mamdani es el caso mas claro de lo que se conoce como "oposición controlada": pones a un pelele de una minoría que quieras dar la imagen, pero cumpliendo con lo que tu le digas. Igual que cuando ponen a un negro para dar imagen de diversidad, pero lo tienen a cumpliendo lo que le digan los blancos (ejemplo mas famoso: Obama).