La Liga F afronta el inicio de la temporada sin una televisión que haya comprado sus derechos audiovisuales, a apenas dos semanas de que comience la competición. La situación pone de nuevo sobre la mesa las dificultades que atraviesa el fútbol femenino para encontrar un modelo económico que resulte atractivo para los operadores.
DAZN, que hasta ahora había sido uno de los principales respaldos de la competición, pagaba alrededor de siete millones de euros por temporada, pero decidió abandonar los derechos al considerar que la inversión no resultaba rentable. Tras su salida, el precio se redujo hasta los cinco millones de euros, aunque ninguna plataforma mostró interés en hacerse con ellos.
La oferta ha seguido bajando y actualmente se sitúa en torno a los dos millones de euros, pero tampoco esta cantidad ha conseguido encontrar comprador. A falta de pocas semanas para el comienzo de la Liga F, el fútbol femenino continúa, por tanto, sin un operador dispuesto a asumir el coste de sus derechos.
El problema está principalmente en la relación entre audiencias, ingresos e inversión. Los datos de seguimiento de la competición y los ingresos que genera actualmente no parecen compensar el desembolso que supone para las televisiones hacerse con los derechos.
La situación refleja las dificultades del modelo económico actual de la Liga F, que no está resultando rentable ni sostenible para los operadores audiovisuales ni para los propios clubes. La competición deberá encontrar una fórmula que permita aumentar su atractivo comercial y acercar sus ingresos al nivel de inversión que requiere su retransmisión.
Mariano Guasch FerrerPajero