Leo Messi volvió a hacer de las suyas. El argentino firmó un espectacular póker en la goleada del Inter Miami ante el CF Montreal (7-1) y fue decisivo en una noche en la que el conjunto de Florida necesitaba recuperar sensaciones después de varios partidos sin ganar.
El partido comenzó de la mejor manera para el Inter Miami. Casemiro abrió el marcador de cabeza en el minuto 20, estrenándose así como goleador con su nuevo equipo. Montreal reaccionó y Fabian Herbers puso el 1-1, pero la igualdad duró muy poco.
Ahí apareció Messi.
El argentino volvió a poner por delante al Inter Miami antes del descanso con un lanzamiento de falta que terminó en la portería tras una trayectoria imposible para el guardameta. Era solo el comienzo de una noche en la que el delantero de 39 años iba a volver a recordar por qué sigue siendo una de las grandes estrellas de la competición.
Tras el descanso llegó el recital. Messi completó su póker con tres goles más, combinando definición, regates y esa capacidad para encontrar espacios que parece no haber perdido con el paso de los años. Además, el argentino participó directamente en cinco de los siete tantos de su equipo al sumar también una asistencia para Luis Suárez.
El Inter Miami terminó pasando por encima del Montreal y cerró el encuentro con un contundente 7-1, poniendo fin a una racha de cinco partidos oficiales sin conocer la victoria.
La actuación también permitió a Messi colocarse como máximo goleador de la MLS con 18 tantos, en una temporada en la que continúa ampliando sus registros pese a haber cumplido ya 39 años.
Y hay otro dato que resume la dimensión de su noche: es la primera vez que Messi marca cuatro goles en un mismo partido desde 2020, cuando todavía vestía la camiseta del Barcelona y firmó un póker ante el Eibar.