Almar mantiene viva su esencia también en invierno. Situado en primera línea de la playa de Talamanca, este enclave gastronómico no sólo ofrece cocina mediterránea de alto nivel, sino que recupera el sabor de lo auténtico con una carta pensada para los residentes, donde la gastronomía local es la protagonista.
En Almar puedes saborear un tradicional arroz de matanzas, calamar con sobrasada o el emblemático bullit de peix, entre muchas otras especialidades. Como siempre, alma ibicenca y producto de proximidad.
El interior, cálido y acogedor, con biblioteca, sofás, estufas y rincones pensados para alargar la sobremesa, invita a quedarse. Y para disfrutar de los días soleados de invierno, su amplia terraza frente a la playa de Talamanca permite disfrutar de paz y tranquilidad con la calma de sentirse como en casa.
Bajo el lema ‘Culto al Mediterráneo’, Almar presenta una cocina centrada en los arroces, que destacan tanto por su variedad como originalidad.
Entre los más apreciados por sus clientes están el arroz de nécora y gamba —uno de los más solicitados—, el de pulpo con ajos tiernos, el de bogavante, el arroz negro con navajas o la fideuà de lubina y berberechos.
Su ubicación en primera línea de mar combina una zona de hamacas y terrazas de estética natural, con materiales orgánicos y tonos cálidos y estufas para seguir disfrutando incluso en los días más fríos.
Y es que el verdadero lujo está en los detalles más sencillos, el disfrutar sin reloj y en el auténtico sabor del Mediterráneo.
Lo de siempre, para los de siempre.
#ElAlmaSiempreVuelve