La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha acusado al PSIB de pretender instigar una «caza de brujas» mediante una pregunta parlamentaria sobre las retribuciones de los facultativos. La dirigente autonómica considera que esta iniciativa constituye una represalia a la huelga de los médicos contra el Gobierno central y «ha indignado a toda la profesión médica en toda España». La controversia surgió tras una pregunta por escrito de la diputada Patricia Gómez, exconsellera de Salut, sobre cuántos médicos adjuntos y jefes de servicio percibieron más de 100.000 euros anuales en 2024.
Prohens se ha alineado con las quejas del Sindicato Médico (Simebal), cuyo presidente, Miguel Lázaro, también detecta intenciones de «señalamiento» por parte de la diputada socialista. Según Simebal, Gómez «sabe perfectamente cuántos médicos tienen esas retribuciones laborales» y que quienes las perciben lo hacen «a costa de no tener vida personal». Durante su intervención parlamentaria, la presidenta ha exigido que se pida perdón a los médicos y ha afirmado que «la congelación profesional fue una decisión ideológica de Pedro Sánchez».
La crisis en Son Espases centra el debate parlamentario
La situación de la sanidad balear protagonizó la sesión de este martes en el Parlament tras la suspensión durante varios días de las cirugías no urgentes en Son Espases. Este episodio generó una oleada de preguntas de la oposición a la consellera de Salut, Manuela García, quien ha negado un «colapso» y ha calificado la situación de «puntual». Desde el Govern sostienen que la sobrecarga es consecuencia de la cancelación de actos médicos por la huelga estatal convocada por los facultativos.
La oposición cuestiona la gestión sanitaria del Govern
«Le colapsan las urgencias cada 15 días, esto no es algo puntual ni anecdótico», ha advertido la portavoz de Més, Marta Carrió. Por su parte, el PSIB ha afirmado que es la primera vez en la historia que Son Espases tiene que 'cerrar', en alusión a la suspensión de actividad quirúrgica. La consellera García se ha defendido recordando niveles similares de saturación en urgencias durante el anterior mandato progresista.
Fallos informáticos y dimisiones alimentan la polémica
La izquierda parlamentaria, especialmente el PSIB, ha insistido también en los fallos informáticos, la polémica por la compra de ambulancias, las listas de espera y la renuncia de cargos directivos en el sistema sanitario. «¿También es culpa de Pedro Sánchez?», ha ironizado el portavoz socialista, Iago Negueruela. Los diputados del PSIB han pedido a coro la dimisión de García golpeando las mesas del hemiciclo para hacerse oír durante la sesión plenaria.
Todo del que cobre de dinero público hay que vigilar. Incluidos los políticos y medicos en la pública. Sobretodo por la gran cantidad de trabajadores sectoe público que no puede compaginar con el privado. Si aesro le sumas que cobran de ambos lafos y hay listas de espera y no ejercen en la publica pero ai en la privada algo huele mal. Veo bien el control a todos y muy especialmente a los funcionarios o los que trabajan en la administracion publica.