Acaba de ser elegida presidenta de PP sin contestación interna cuando apenas falta un año para las elecciones. Marga Prohens hace un repaso del momento en que se encuentra la política en las Islas y en España en un momento convulso.
Llegó apostando por la contención turística, pero ni subida de la ecotasa ni limitación de coches a las puertas de un verano de récord...
—No, ha habido contención en temporada alta y un alargamiento de la temporada con nuevos segmentos de turismo. Veníamos de ocho años donde crecimos más del 25 % de plazas de todo lo que habíamos crecido en la historia de la comunidad y, por el contrario, hemos sido los primeros en prohibir pisos turísticos en todo el territorio. La lucha contra el alquiler ilegal ya no es la gran olvidada y los acuerdos con las plataformas nos han permitido dar de baja 60.000 plazas. ¿Hubiéramos podido avanzar más en la contención? Quizás sí, pero hay una realidad parlamentaria.
¿Por eso no se ha hecho?
—Tenemos una aritmética parlamentaria que es la que es, además de unos partidos que han tenido una revelación en la oposición, pero que en ocho años de gobierno no tocaron el impuesto de turismo sostenible. Por el contrario, por primera vez en la historia de Balears, tenemos un documento muy trabajado, el Pacto por la Sostenibilidad, que va en esa dirección. Ahora vendrá un nuevo paquete de medidas consensuadas sobre estabilidad laboral, movilidad y formación.
Los ciudadanos, también los votantes del PP, confiesan hartazgo por la saturación.
—Que haya 115.000 nuevas plazas se tiene que notar y si además hay un crecimiento poblacional sin precedentes y una falta de inversiones en infraestructura pública desde hace décadas, se tiene que notar. ¿Cuándo fueron las últimas inversiones en carreteras?
«¿Hubiéramos podido avanzar más en la contención? Quizás sí, pero hay una realidad parlamentaria»
¿Quiere hacer más autopistas?
—Hay que mantener las carreteras que tenemos y hay que hacer el segundo cinturón de Palma porque los atascos están en la entrada a Palma. Si en décadas no se ha avanzado ni un metro de vía de tren, hay un déficit en transporte público. Ha habido una falta de infraestructuras durante décadas y ahora tenemos la tormenta perfecta: sin medidas contra la oferta ilegal, 115.000 plazas nuevas, abrir el alquiler a pisos turísticos y cero inversión en las infraestructuras. Nosotros hemos sido capaces de empezar proyectos –no de presentar un Power Point– como el tren al aeropuerto, el metro a Son Espases, el tren hasta Alcúdia…
Llegó al Govern pese a los hoteleros. ¿Cómo es su relación?
—Los hoteleros son un sector económico imprescindible de estas Islas. Tengo una buena relación con ellos, como tengo una buena relación con los agricultores, con los constructores, con los pescadores o con los sindicatos. Yo creo en el diálogo social no para que vengan a hacerse una foto conmigo y les digan esto es lo que hay, sino para negociar. Nadie había sentado antes a 100 entidades como hemos hecho en el Pacto por la Sostenibilidad. También tenemos el pacto por la salud o el pacto para la conservación del mar.
Falta un pacto por la vivienda. Las recetas no están funcionando y, desde que es presidenta, el precio ha crecido un 33 %...
—Eso de que las recetas no están funcionando, aparte de relativo, es falso. Se ha reactivado la construcción en Balears, pero se hacen pisos para los de aquí, no chalets en rústico con piscina o pisos de lujo para nórdicos. ¿Que no están hechas todavía? Evidentemente, porque no había ni solares ni la norma que facilitaba la construcción. La vivienda que se está construyendo es para la gente de aquí. Siguen subiendo los precios porque nos encontramos un déficit de 60.000 viviendas y yo esto no soy capaz de arreglarlo en tres años. A mí me preocuparía que se siguieran haciendo solo chalés de lujo. Le puedo asegurar que, como presidenta, pero sobre todo como ciudadana, me quita el sueño no ir más rápido en vivienda.
«Le puedo asegurar que, como presidenta, pero sobre todo como ciudadana, me quita el sueño no ir más rápido en vivienda»
-¿Limitar el alquiler no ayudaría?
—Esta semana en el Foro El Económico, el economista Gonzalo Bernados dijo que limitar el alquiler es veneno. Y lo repitió, veneno. Dijo que Catalunya, donde ya se aplica, ha decidido suicidarse económicamente. Yo no quiero un suicidio económico y social. Yo no quiero un estallido social en Balears por la vivienda. ¿Qué pasa con el pacto por la vivienda? Que no se puede meter ideología porque la vivienda es pura gestión y se soluciona con seguridad jurídica, bajando impuestos y construyendo más.
Usted pide una mayoría de estabilidad tras una legislatura condicionada por Vox. ¿Se prepara para vivir otra en igual condición?
—Yo siempre me preparo para sacar el mejor resultado posible. Somos el único partido de Balears que está preparados para afrontar nuevas elecciones. Decidimos aquí nuestro programa de gobierno mientras otros esperan instrucciones de Bambú o de Ferraz porque nunca había visto aquí un PSIB que dependa tanto de Ferraz y que solo tire de argumentario de Ferraz.
¿Se ha sentido cómoda con Vox?
—Con Vox hemos llegado a acuerdos beneficiosos para el conjunto de los ciudadanos. Por ejemplo, una reforma fiscal, más simplificación administrativa, menos trámites burocráticos, menos ideologías en decisiones que son técnicas…
Menos catalán.
—No.
Esta semana ha aprobado que no se exija el catalán a un docente…
—Eso ya se hacía antes por la puerta de atrás.
«Nos vamos a cargar los servicios públicos porque las costuras ya no aguantan»
Ahora se hará con una ley...
—Cientos de funcionarios se estabilizaron con el anterior Govern sin el requisito de catalán y nadie dijo nada. Cientos de docentes entraron en una bolsa sin conocimiento de catalán, están dando clases y nadie dijo. Si hay una plaza, que se cubra, porque lo importante es que haya profesores y luego habrá que acreditar al catalán, por supuesto, porque lo dice la ley de normalización lingüística. Menos catalán, no. Hay seiscientos profesionales sanitarios formándose en catalán, hay más apoyo que nunca a los autores, a la literatura, a la poesía en catalán. Menos catalán, ¿dónde?
¿Qué piensa cuando le comparan con José Ramón Bauzá?
—Que están perdidos.
De su pacto con Vox también destaca su acercamiento en materia de inmigración...
—En una entrevista que me hicieron 2018, no sé si ya existía Vox, dije lo mismo que digo ahora, palabra por palabra. La inmigración regular, ordenada y con contrato de trabajo, sí. Ya dije que es imposible hablar de integración si no controlamos los flujos migratorios y tenemos una llegada masiva de inmigración regular. Lo dije en 2018 cuando aún no había el problema de las pateras.
¿Y qué hay que hacer con los 15.000 inmigrantes que ya viven aquí y que han pedido hacerlo regularmente?
—Si el Gobierno de España aprueba un proceso de regularización masiva, tiene que contar con el Congreso y tiene que pedir certificado de antecedentes penales porque tenemos que garantizar nuestra seguridad y saber quién vive entre nosotros. Después tiene que mandar los recursos necesarios a las comunidades. En tres años hemos dado 60.000 nuevas tarjetas sanitarias a migrantes. ¿Cuántas más habrá ahora? ¿Otras 60.000? No vale decir que ya están aquí porque además pedirán la reagrupación familiar y no se sabe cuántos más vendrán. Nos vamos a cargar los servicios públicos, pero no con privatizaciones, como dice siempre la izquierda: nos vamos a cargar los servicios públicos porque las costuras no aguantan con tanta gente. No podemos más.
Veo que tiene una foto con el Papa. El Papa irá a Canarias, precisamente, a apoyar a los inmigrantes. ¿No le produce cierta contradicción?
—Bueno, es que es un drama humanitario y claro que la Iglesia debe estar al lado del drama humanitario, pero el Papa también ha dicho que los países tienen que controlar este flujo. Yo sé que nadie se juega su vida en el mar si tiene una oportunidad en su país de origen, pero lo que estoy diciendo es cómo vamos a poder atender en condiciones de dignidad –como dice el Papa– si no tenemos los recursos. ¿Cómo podemos dar a los menores no acompañados una integración si tenemos los servicios colapsados? El Gobierno va en sentido contrario al resto de gobiernos europeos y Francia se está planteando limitar la inmigración legal.
Acaba de lograr el respaldo del 99,93 % de su partido. ¿Vuelve el PP de las grandes mayorías?
—Llevo muchos años en este partido y veo cómo hemos conseguido hacer un partido muy cohesionado, pero no uniforme. No todo el mundo tiene que pensar como Marga Prohens porque eso dejaría al partido muerto.
«Tenemos un Gobierno de España que ha dejado de gobernar. El PSOE está en ‘shock’»
Aún no sabe quién será su rival...
—Mis rivales. Seguimos con la incógnita del PSIB, de Vox y de Més. Nosotros estamos preparados, no escondemos las urnas detrás de una cortina, no tenemos que ir haciendo equilibrios entre familias porque compartimos un mismo objetivo.
¿Qué le parece lo que está pasando en Madrid?
—Tenemos un Gobierno de España que ha dejado de gobernar. El PSOE está en estado de shock y más pendiente de los registros, de las cajas fuertes, de las grabaciones que de los problemas de los ciudadanos. No tiene mayorías parlamentarias, es incapaz de aprobar cualquier ley, lleva toda la legislatura sin presentar unos presupuestos, como le obliga la Constitución... Hay que devolver la voz a los españoles y es gravísimo que hace unos meses Pedro Sánchez dijera que no convocaba elecciones porque sabía que ganaría la derecha. ¿Esto qué es? ¿Tener la democracia secuestrada porque los resultados no te van a gustar?
¿Afecta esta situación a Baleares?
—Cuando no hay parálisis, hay ataques. Se ha pactado con Catalunya una reforma del reglamento de costas con una ley que nos perjudica. Han anunciado 5.000 millones para el tren en Catalunya el mismo día que el PSIB rechazaba 300 millones para las carreteras de Balears y defendía que esto lo deberían pagar los ciudadanos de Balears. Me parece un insulto para todos los ciudadanos.
PruneitorEstoy de acuerdo.