La Alianza por el Agua ha alertado de que el crecimiento poblacional y la masificación turística llevan a las depuradoras de Baleares al límite de su capacidad.
En un comunicado, la entidad ha explicado que sigue trabajando en el Observatorio del Agua de Baleares, recogiendo datos sobre saneamiento y depuración en relación a unas 80 depuradoras de las Islas.
Las conclusiones confirman la tendencia ya advertida por la Alianza sobre los recursos hídricos y acuíferos apuntando a que el crecimiento y la masificación están llevando al límite a las depuradoras de Baleares y a su buen funcionamiento.
En 2025, se depuraron 49,3 hectómetros cúbicos (hm3) de agua residual en las depuradoras gestionadas por Abaqua, un volumen de agua residual que reciben las depuradoras y que ha crecido en todas las islas menos en Formentera, donde el dato se redujo el pasado año un 19 por ciento. En Eivissa, este volumen aumentó un 6,8 por ciento.
Según la entidad, esta sobrecarga de las depuradoras responde a la fuerte presión humana en las Islas. Entre 2016 y 2025, la población residente en Mallorca, Menorca y Eivissa creció entre un 12 y un 16 por ciento, mientras que el Índice de Presión Humana lo hizo entre un 7 y un 9 por ciento.
A su criterio, ambos datos combinados explican la presión sobre los recursos e infraestructuras. «Las depuradoras están absorbiendo en silencio la presión de un crecimiento poblacional y una masificación turística que no se frena, muchas instalaciones no fueron pensadas para la población de hoy», ha explicado la Alianza.
El volumen de agua residual de entrada en las depuradoras de Mallorca creció un 15,1 por ciento entre el 2021 y el 2025, ha alertado.
En cuanto a Eivissa, el volumen de agua residual que entró en las depuradoras creció un 6,8 por ciento entre el 2021 y 2025, el ritmo más moderado en las cuatro islas y con Cala Llonga como el caso más destacado.
A pesar del crecimiento moderado de volumen, Eivissa concentra los indicadores de calidad «más preocupantes» del informe. Entre otros datos, la Alianza ha destacado que las Edar de Cala Tarida y Can Bossa superan desde el 2021 el 95 por ciento de su volumen anual.
Eivissa, por otra parte, muestra la mejora más grande de todo el informe, puesto que el cumplimiento limpio sube del 45-58 al 88,8 por ciento gracias a la entrada en servicio de la nueva depuradora de Sa Coma, que ya trata casi de la mitad del caudal en la isla y cumple con el 100 por cien de los criterios, sustituyendo la antigua depuradora de Vila. La nueva depuradora se licitó en 2015, finalizando las obras en 2024.
Según la Alianza, Eivissa cumple gracias a la capacidad de reducción de la carga contaminante puesto que el 98 por ciento del caudal. Entre otros datos, el 97, 9 por ciento del volumen de entrada de Eivissa supera el límite de salinidad, el valor más alto de todo el informe y sin registrar mejoras en cinco años.
Esta salinidad refleja las filtraciones de agua marina en la red de alcantarillado, lo que dificulta la depuración e imposibilita la reutilización.
Formentera es la única isla sin registrar ningún incumplimiento, con una infraestructura pendiente de renovar. El volumen de agua residual de entrada en la depuradora de Formentera baja un 19 por ciento entre el 2021 y el 2025.
Además, esta instalación nunca ha sido infradimensionada. Sin embargo, ha subrayado que la calidad de entrada es uno de los peores registros de las islas.
Finalmente, el 52,8 por ciento del volumen de entrada de Formentera superó el límite de salinidad en 2025, una notable mejora respecto al 100 por cien registrado en 2024.
Al mismo tiempo, nos dicen que «todo va bien». «Los visitantes no aportan más que valor añadido a la isla». «No podemos ponernos en contra del crecimiento». Es una locura total. No tardará mucho en estallar todo este "mierda" - en el sentido más literal de la palabra- , PERO entonces, como siempre, ¡nadie asumirá la culpa y todos se echarán la culpa unos a otros!