El Govern ha iniciado este miércoles una nueva ronda de reuniones con los agentes sociales y los sectores económicos con el objetivo de analizar la situación económica derivada del aumento de la inflación.
El vicepresidente primero y conseller de Economía, Hacienda e Innovación, Antoni Costa, ha subrayado que la finalidad es «escuchar» a los sectores afectados y que, si es necesario, el Govern planteará medidas y ayudas «complementarias».
«Si se concluye que las medidas que tomó el Gobierno central en un decreto ley, que todavía no han sido aprobadas por la Diputación Permanentes, son insuficientes, desde Baleares intentaremos ayudar en todo lo posible», ha afirmado en declaraciones a los medios.
En cuanto a las medidas estatales, Costa ha remarcado que el Govern «pedía más», por ejemplo, solicitaba la eliminación del impuesto a los bienes de primera necesidad y la reducción de IVA al 10 en productos energéticos.
Durante el encuentro también se analizará el funcionamiento del primer paquete de ayudas del Govern para paliar los efectos económicos de la guerra en Oriente Medio. Según Costa, este paquete se ha desarrollado de forma «relativamente rápido», a la espera de escuchar a los sectores.
A la primera reunión, celebrada en la Conselleria de Economía, Hacienda e Innovación, han asistido el vicepresidente primero y el director general de Presupuestos y Financiación, Bartomeu Alcover.
Asimismo, han acudido de forma presencial el presidente del Círculo de Economía de Mallorca, Bernat Bonnín; el directivo del Colegio de Economistas de Baleares, Antonio Alcover; el secretario del Círculo Mallorquín de Negocios, Ramon Ferré; el secretario general de la UGT en Baleares, Pedro Homar; la secretaria general de la Cámara de Comercio de Mallorca, Susana Munar; la vicepresidenta de CAEB, Carolina Quetglas, y el vicepresidente de Pimem, Rafael Matas.
En línea han participado el presidente de Pimeef, Alfonso Rojo; la secretaria general de PIME Menorca, María García; la secretaria general de la Cámara de Comercio de Eivissa y Formentera, Dolores Tur; y el presidente del Círculo de Economía de Menorca, Miquel Àngel Casasnovas. Finalmente, no ha asistido a la reunión el secretario general de CCOO en Baleares, José Luis García.
Proteger a las empresas y evitar efectos de 2ª ronda
A la salida del encuentro, el representante de UGT ha calificado la reunión como «productiva», aunque ha recalcado que las medidas extraordinarias para combatir la inflación se han «empalmado» una detrás de otra por la política «errática» del presidente del EEUU, Donald Trump.
De esta manera, como sindicato han pedido que se «proteja» a las empresas al mantener los efectos del primer decreto del Govern para paliar los efectos de la Guerra en Irán y Oriente Medio, ya que, en su opinión, «proteger a las empresas es proteger el empleo».
Además, ha reclamado que Baleares diseñe una política estratégica a «largo plazo» de soberanía energética, ya que ve que el «punto débil» del archipiélago sería la dependencia de los carburantes tanto para recibir turistas, como mercancías. Para eso, Homar ha defendido un mayor protagonismo de las renovables para dejar de depender «estrictamente» de los carburantes.
En el sindicato también se han posicionado a favor de una reducción o eliminación del IVA en los productos básicos, aunque ha reconocido que podría tener «consecuencias» por una rebaja de la capacidad recaudatoria que perjudique a las políticas públicas.
Por parte de los economistas, Alcover ha planteado que una crisis que parecía «coyuntural» ha empezado a tener efectos «a largo plazo», con un crecimiento de la inflación que «empieza a ser preocupante».
Así, ha indicado que para que esta inflación no vaya a más dependerá de los efectos de «segunda ronda» y del «consenso» que se pueda alcanzar entre los agentes económicos.
«Una de las cosas que se ha concluido es que las crisis afectan a todos y todos deben hacer sacrificio, de manera que entre todos se busquen soluciones», ha argumentado.
Alcover ha admitido que el margen de maniobra del Govern es «limitado» pero ha aludido a ciertas medidas que podrían afectar especialmente a Baleares como las modificaciones en la regla de 'minimis' --ayudas a empresas de menos de 100.000 euros anuales-- o el Régimen Especial de Baleares.
El presidente de la Asociación de Distribuidores de Baleares, Tomeu Servera, ha alertado que la situación económica se deteriora «día a día» y, aunque vienen de «buenos tiempos» que les aporta «un poco de cojín», la inflación ya ronda el 5 por ciento.
«La subida del precio de los productos no para y no parará hasta que no se solucione la cuestión de los combustibles. Un día suben, otro bajan pero cuando bajan no se llega al precio del principio del 2026, por lo que la inflación se come las subidas de los convenios colectivos», ha subrayado.
Consultado por las ayudas puestas en marcha por parte del Gobierno central y del Govern para su sector, ha aseverado que se «conformaría» con que estos incentivos económicos llegase, especialmente las del Govern, por lo que ha lamentado que la Administración «no lleve el mismo ritmo que los ciudadanos».
Servera ha destacado que las ayudas «nunca son suficientes» pero ha reconocido que el Estado no tiene capacidad financiera para «detener la inflación». De esta manera, ha sugerido que si las ayudas se repartieran, les permitiría a los distribuidores no repercutir tanto las subidas de precios de los combustibles.
Por último, el vicepresidente de Pimeco, Mateu Cunill, ha remarcado que el diagnóstico de la situación en las ventas del comercio es «malo», con un aumento de los gastos. Como propuestas ha pedido ayudas a la insularidad en las distintas islas y tratar que las ventas en el pequeño comercio no disminuyan. No obstante, en su caso sí que ha calificado las medidas del Govern como «efectivas» y ha puesto como ejemplo los bonos comerciales que «han dado resultado».
Por parte de CAEB han mostrado su «plena disposición» para colaborar con el Govern en las reuniones sectoriales que sean necesarias, en las que trasladarán las necesidades y propuestas del tejido empresarial para definir las medidas que contribuyan a mitigar el impacto económico del conflicto en Oriente Medio.
CAEB ha mostrado su «preocupación» ante el impacto económico de un conflicto que se ha intensificado. Ante la «incertidumbre», han indicado que ven «necesario» mantener el diálogo, evaluar las medidas adoptadas y trabajar conjuntamente para «dar respuesta a las necesidades del tejido productivo de Baleares».
«La situación es compleja y se ha agravado los últimos meses, especialmente por el incremento de costes energéticos, electricidad y carburantes, con una inflación que asciende al 5,1%. Las perspectivas apuntan a que esta presión sobre los precios podría mantenerse e intensificarse en octubre», han subrayado.
La patronal ha destacado el «buen comportamiento» del sector turístico en Baleares que habría permitido «amortiguar parcialmente» el impacto económico. Asimismo, han puesto en valor la importancia de las medidas extraordinarias de apoyo adoptadas hasta ahora, pese a que han pedido que se analice su «alcance real», se identifiquen «posibles dificultades en su aplicación» y estudiar nuevas actuaciones ante el «empeoramiento de la situación».