Representantes de los sectores del transporte, la construcción y las navieras han alertado al Govern de los efectos que el aumento de la inflación y del precio del combustible está teniendo sobre sus costes de actividad.
Lo han hecho en una reunión celebrada la tarde de este jueves en la que han participado los consellers de Economía, Hacienda e Innovación, Antoni Costa, de Vivienda, Territorio y Movilidad, José Luis Mateo, y del Mar y el Ciclo del Agua, Juan Manuel Lafuente.
En el encuentro, el cuarto organizado por el Ejecutivo autonómico para abordar esta cuestión con los agentes sociales y económicos, el comercio, la industria y el sector primario, los transportistas, los constructores y las navieras han alertado de las repercusiones que la escalada inflacionaria está teniendo en sus negocios.
Aunque se han puesto sobre la mesa algunas ideas, en la reunión de este jueves no se ha concretado ninguna de las posibles medidas para hacer frente al incremento de los precios y tratar de evitar de que tengan una repercusión en el bolsillo de la ciudadanía.
"Tenemos años duros por delante"
El presidente de la Federación Empresarial de Transportes de Baleares, Rafael Roig, ha vaticinado que los precios del combustible seguirán subiendo en los próximos meses.
«Baleares depende del transporte marítimo y terrestre, es importante que el Govern intente buscar soluciones aunque las competencias no sean todas suyas», ha dicho en declaraciones a los medios de comunicación.
El vicepresidente de la patronal, Ezequiel Horrach, ha advertido que la situación «pinta mal». «Tenemos unos años duros por delante y confiemos en que el Govern nos pueda ayudar en lo posible para remar entre todos hacia adelante, pero no será fácil», ha apuntado.
El representante de la Asociación de Industrias Fabricantes de Materiales de Construcción de Baleares (Construïm), Guillem Rosselló, ha advertido que en el archipiélago todos los sectores funcionan «en cadena» y, por lo tanto, se ven afectados por el incremento de los precios por igual.
Es por ello, ha sostenido, que es «inevitable» que repercuta en los costes de fabricación de los materiales de construcción y que, por lo tanto, eso «se traslade al precio final».
En una línea similar se ha expresado el presidente de la Asociación de Constructores de Baleares, Climent Olives, quien todavía está a la espera de conocer cuál será la subida de los precios de los materiales de construcción.
Aunque en junio la escalada inflacionaria derivada de la guerra en Oriente Medio --que motivó un paquete de ayudas por valor de 160 millones de euros del Govern-- dio un respiro, ha asegurado, ahora la situación es «igual que cuando comenzó» el conflicto bélico.
En representación de las navieras ha hablado el gerente de Trasmapi, Rafael Cardona, quien ha dado por hecho de que las «subidas desmesuradas» de los precios afectarán a todos los medios de transporte, tanto terrestres como marítimos.
«Siendo unas islas dependemos de un monopolio por lo que respecta al coste de los combustibles y eso está repercutiendo en nuestros costes de operación y repercutirá en el coste de los pasajes y de la carga», ha señalado.
En su caso, el problema reside en que las navieras operan mayormente en puertos que son competencia del Estado y en los que el Govern tiene «poco margen de maniobra».
Lo ideal, a su juicio, sería que se dieran subvenciones y bonificaciones como ya se hizo ante la guerra de Ucrania o el coronavirus. Por el momento, ha lamentado, la Autoridad Portuaria de Baleares «no está contestando».