La exposición-instalación que Josep Vallribera inauguró ayer en la iglesia de l'Hospitalet tuvo como acto complementario una «action-art», protagonizada por el propio artista catalán y el músico británico Tony Moore, habitual colaborador del artista desde hace 15 años. La performance que para la ocasión prepararon ambos amigos se titulaba «De un encuentro de dos días en la iglesia de l'Hospitalet de Eivissa».
El original espectáculo literario musical tuvo dos partes. La primera se tituló «Art és salut», y la componía un texto escrito para la ocasión por Vallribera, que fue declamado con altibajos sonoros y efectos vocales, más una composición de Tony Moore para violoncelo titulada «Mea Culpa nº3». En la segunda parte, el texto del artista se llamaba «Ar-tis-tic», y la música de Moore, cuatro movimientos continuo para chelo solo, «Mort est suboest, lo món com sobjecte». Título que se correspondía con el de la muestra, «Lo món como objecte-art».
Hasta mediados de septiembre estará abierta al público en este local, anexo del Museu de Art Contemporani d'Eivissa, la exposición de Josep Vallribera, un artista que pasó gran parte de su juventud en la isla, desarrollando un notable «no sólo como artista, sino como dinamizador, galerista y marchante; lo que significó para una generación de pintores de la isla (entro otros, Calbet) poder salir fuera y darse a conocer», según Elena Ruiz.