El próximo día 16 el presidente de la Autoritat Portuària de Balears, Francesc Triay, presentará en el bar es Puig de la Mola «El Far de Formentera» (la Mola)», un trabajo ensayístico de Javier Pérez de Arévalo y Kole Seoane, que fue presentado en 1998 al Premi Vuit d'Agost de Investigació, que convoca el Consell Insular. Dos años de trabajo y mucha paciencia ha necesitado el farero de la Mola y su mujer para concluir una obra que cuenta los 130 años de historia del faro de Formentera. «Estoy contento de que por fin haya podido publicarse; por ello doy gracias a Francesc Triay; a Jorge Martín, jefe de División de la Autoritat Portuària, y a Ricardo Sanz, encargado de las señales acústicas de Eivissa», señaló ayer a este periódico Pérez de Arévalo.
Oficialmente, el Far de Formentera, conocido popularmente como el faro de la Mola, comenzó a funcionar el 30 de noviembre de 1860. Sin embargo, la documentación estudiada por los autores del trabajo comienza en 1860, «porque la documentación empieza antes de que se ilumina el faro, pues ya había torreros antes de que el faro comenzase a funcionar».
En el prólogo de la obra, se señala que «el presente trabajo no ha sido el fruto de ninguna casualidad o suceso fortuito, sino que los autores del mismo, por suerte o por desgracia, constituyen seguramente la última familia que habita el Far de Formentera, como consecuencia de ser uno de sus componentes el técnico-mecánico encargado del mismo. A lo largo de estos años, que ya son nueve, cumpliendo el destino en esta Señal Marítima, nos hemos ido identificando con la especial atmósfera que desprende una construcción tan peculiar como es un faro, y por tanto nos hemos sentido en la obligación de dar a conocer un pasado de más de 130 años».
La nota aclara que «no podía, por menos, de crecer en nosotros el interés por conocer nuestros predecesores, y con todo cariño proceder a la clasificación minuciosa de toda la documentación oficial que conserva este faro. El fascinante espejo de la historia española y europea en que se fue convirtiendo el análisis de esta documentación, y el interesante aspecto sociológico implícito en ella como consecuencia de las complejas relaciones entre las familias de los torreros, han recompensado con crece las muchas horas de lupa y ordenador que hemos empleado durante dos años hasta llegar a la conclusión de este trabajo».
Junto a su trabajo profesional en el Far de Formentera, Javier Pérez de Arévalo ha desarrollado a lo largo de estos nueve años de estancia en la isla una notable labor en el campo de la música contemporánea. El proyecto más importante en el que anda metido este reconocido compositor es en realizar la música para un homenaje al escritor mallorquín Cristóbal Serra, quien recibió hace dos años el Premi Ramon Llull del Govern balear. «Será para el año que viene y con motivo de su 80 aniversario. El homenaje girará alrededor de su obra 'Péndulo', y la escenografía correrá a cargo de Isabel Echarri y Diego Echevarri, dos prestigiosos profesionales que viven a caballo entre Formentera y París», explicó el músico burgalés.