El requerimiento de la Unesco acerca de la obligación de mantener en perfecto estado de conservación aquellos bienes que han sido declarados Patrimonio de la Humanidad se refleja durante estos días en las murallas renacentistas de la ciudad de Eivissa, en las que un grupo de operarios trabaja actualmente para su limpieza integral.
Esta tarea dio comienzo ayer por la mañana y tiene como objetivo, tal y como señalan desde el Ayuntamiento de la ciudad, «dar esplendor al principal elemento declarado por la Unesco como Patrimonio Mundial» en la isla. Esta limpieza se centrará durante estas primeras jornadas en la fachada norte de las murallas, es decir, la comprendida entre el Portal Nou y el Portal de ses Taules y, desde allí, hasta el baluarte de Sant Llúcia. La principal tarea consistirá en la fumigación, para su posterior eliminación una vez secas, de las hierbas y plantas que crecen en la piedra y que dañan principalmente los morteros que actúan como aglutinantes de los bloques de piedra.
Para acometer el trabajo, el Ayuntamiento ha contratado a una brigada especializada en este tipo de actividades. Durante los próximos días, será habitual ver como estos operarios, utilizando una máquina elevadora, fumigan metro a metro los lienzos de las murallas.
Esta limpieza, según señalan fuentes del Ayuntamiento, se incluye dentro de las actuaciones previstas por el Consistorio en materia de conservación y protección de los bienes Patrimonio de la Humanidad. En este sentido, las mismas fuentes recuerdan que hace escasas fechas el equipo de gobierno municipal ha adjudicado una serie de obras en el remate del baluarte de Santa Llúcia por valor de 12.200.000 pesetas de cara a su consolidación. Esta nueva fase de obras en las murallas dará comienzo el próximo mes de enero y se deben al mal estado en el que se encuentra dicho remate, con piedras desplazadas hasta 10 centímetros de su ubicación.