La galería Van der Voort presenta estos días la primera exposición en la isla de Florentino Díaz (Fresnedoso de Ibor, Cáceres, 1954), un polifacético y reconocido artista cuya obra figura en algún que otro museo y en varias colecciones de prestigio. «Lo que he traído a la isla no es una retrospectiva ni una antológica, sino una pequeña muestra de los diferentes trabajos que he venido haciendo últimamente. Son obras bastante recientes unidas entre sí en cuanto a la temática», explicó a Ultima Hora Ibiza y Formentera.
Entre esas líneas de trabajo que ha frecuentado Florentino Díaz últimamente figuran obras que presentó esta primavera en el Museo Barjola de Gijón en una exposición titulada «Hôtel de Ville». El crítico José Marín-Medina, apunta en el prólogo del catálogo hacia la «noción de estructura en su poética». «En una de las líneas de trabajo que he venido desarrollando se puede considerar que el aspecto visual son como estructuras, dibujos en el espacio, arquitectura», apuntó. Y una referencia a la vanguardia histórica de principios del siglo XX: «Arquitectónica y formalmente, en mis trabajos hay un referente a la Bauhaus; en el sentido de revisar lo que ellos planteaban sobre la forma de habitar o construir el espacio. Era una especie de ideal o utopía formal que yo he trasladado de forma lúdica al presente para ver que había quedado de tales planteamientos conceptuales».
Una revisión de una «marca» de prestigio no exenta de intención política o civil. «Digamos que hay una intención de tipo social, en el sentido de que sus planteamientos se habían desvirtuado, a mi modo de ver, o no se habían cumplido tal como ellos los planteaban. Es que era algo que debía llegar a la mayor cantidad de gente posible de una forma funcional, económica, pero después de fue hacia un terreno más bien especulativo y de aprovechamiento al máximo del espacio para sacar la máxima rentabilidad», precisó.
Bauhaus, pues, como referente, pero también el pop-art y el uso de la ironía como discurso estético. «Aparte de otros elementos y materiales, algunos de mis trabajos si tienen un punto común de juego con el pop-art; como el uso de material reciclado, de cajas de frutas, de chapas de bebidas conocidas y tal. Pero incluso cuando he jugado con elementos de la Bauhaus, podría hablarse de una cierta ironía, y hasta humor». «Digamos que puedo pasar de la seriedad y la frialdad (como cuando me he acercado a lo mínimal en cuanto a la utilización de ciertos materiales) a saltos más alegres y humorísticos».