Aunque su aspecto lo desmienta, Rafel Tur Costa 'Gabrielet' (Santa Eulària, 1927) ya tiene 80 años; una fecha de respeto que el reconocido artista celebra con el libro de recuerdos Un al·lot eivissenc a la Guerra Civil, publicado por la Editorial Mediterrània con la colaboración de la Conselleria de Cultura, y con una exposición de su obra reciente, que se inaugurará a las 20'00 horas del próximo martes 27 en la galería Via 2 de Eivissa. El libro hace el número 3 de la Col·lecció s'Espardell, que dirige Fanny Tur, quien presentará hoy la obra (20'00 horas) en el salón de plenos del Consell.
Ilustrado con algunas fotos familiares, el libro reúne por capítulos temáticos los recuerdos de los primeros 14 años de la biografía de Tur Costa, con el centro de gravedad en la contienda fratricida que marcó su infancia por los terribles hechos en sí, que su familia sufrió con creces, así como los daños colaterales de una postguerra que no les resultó nada fácil. «No tenía intención de hacer unas memorias, pero me animaron algunos amigos y poco a poco fueron saliendo estos recuerdos», explicó ayer el pintor en la presentación a los medios, acompañado por el conseller de Cultura, Marià Torres; el editor, Miquel Costa, y el responsable de Vía 2, Torres Font.
En la 'Presentació' de la obra, Marià Torres apunta que «la voz de este niño que vio y vivió los hechos de la guerra fratricida es una sincera aportación del autor a la memoria histórica. Tiene un valor documental de primera mano y un valor de testimonio de contraste con otras voces que han escrito para hablar de los hechos de la Guerra Civil. Pienso, por ejemplo en la crónica de Elliot Paul, personaje evocado por la memoria de Rafel Gabrielet». Unos recuerdos que «tienen el valor de un relato antropológico, con el mérito de dar voz a una familia que ha vivido un tiempo histórico y un espacio geográfico concretos: los años de la Guerra Civil entre Santa Eulària des Riu, Sant Miquel i la ciudad de Eivissa».
Por su parte, Fanny Tur cuenta en el 'Pròleg': «El relato pasa de los recuerdos de una infancia casi idílica como hijo del Secretario del Ayuntamiento de Santa Eulària, bañándose en la cascada que hacía el río de Santa Eulària en aquel tiempo, a la tragedia del asesinato de su güelo, ya mayor y enfermo de parkinson, de izquierdas y pagès de Sant Miquel, con un pasado sindicalista, y de su padre, un hombre conservador y con unos principios que pagó muy caro, así como la detención de su hermano». Tur adelanta un dato relevante del libro: «Probablemente sea la primera vez que se ponen en negro sobre blanco nombres y apellidos que tuvieron la macabra responsabilidad final del asesinato de una persona, en este caso dos, padre e hijo, con pocas semanas de diferencia. Se identifican todos los participantes en el drama: los delatores, el conductor que realizó el passeig -aquellos passseigs cuyo recuerdo aún nos estremecen- y el autor material».
En cuanto al autor, dice en la 'Conclusió' del libro: «He procurado en todo momento ceñirme a la verdad, pero la gran distancia en tiempo que me separa de aquel muchacho puede haber ocasionado algún error en datos o alguna diferencia de matiz en algunos de los hechos narrados. También soy consciente de que hay muchos olvidos, básicamente de personas, anécdotas y hechos dignos de aparecer en estas páginas, pero que creo que lo escrito ya es suficiente para dar una idea clara de aquella remota realidad que azotó nuestra isla y nos azotó a nosotros, a toda la familia, de manera injusta y brutal».