No me podía resistir a no escribir sobre nuestro nuevo flamante Vicepresidente, que a la vez sigue siendo Ministro de Economía, Comercio y Empresa. Lo primero es desearle suerte, porque su éxito tendría que ser el nuestro también, pero le hago otra petición, que su nuevo cargo no le impida seguir trabajando en lo que para el sector empresarial es vital «La Economía» de la cual sigue siendo Ministro. Viene avalado por un CV de carácter técnico, pero claro en economía se puede optar por tener una deriva, a una de las dos grandes corrientes tradicionales, la de Keynes o la de Friedman, que son prácticamente antagónicas y básicamente están entre elegir el gasto público, el intervencionismo del mercado o la otra opción, que es la libertad de mercado, eso hace que el aspecto técnico se pueda convertir en un sesgo político.
Por otra parte, si obviamente se supone que es un premio a su labor en el Ministerio de Economía, me asaltan las dudas, sobre el futuro de los autónomos y ciudadanos porque siendo cierto que el PIB de España ha experimentado incrementos superiores a la media europea, la Renta Per Cápita, sigue estando muy por debajo de la media Europea, sólo tenemos por debajo a Italia y Grecia, en productividad somos el país 21 sobre 26 y en desempleo tenemos el penoso orgullo de ser los Campeones de Europa, todo esto según la Comisión Europea y Eurostat.
La conclusión es obvia, el País o sea al Estado va bien, pero sus ciudadanos no. Y supongo que algo tendrá que ver en esto el Ministro Cuerpo, pero a pesar de ello va a tener su recompensa por enriquecer las arcas del Estado, eso sí con la inapreciable ayuda de su hasta ahora compañera la «mujer con más poder que ha tenido España en todos sus años de democracia» llamada Mará Jesús Montero, la cual se hizo así misma la descripción que acabo de relatar.
Pero volvamos a nuestro «libro» los autónomos y pymes, que están en manos a nivel estatal de tres Ministerios, el de Economía, el de Trabajo y el de Seguridad Social, porque 3.430.000 autónomos no se merecen el honor de tener un Ministerio propio. Quizás el nuevo Vicepresidente que se supone que entiende de esto, reflexiona y propone en Consejo de Ministros, alguna reforma o incluso porque no ese nuevo Ministerio, porque dónde hay 22 ministerios puede caber uno más, ¿o no?
Pero confiar en Ministros y altos cargos de Economía, Trabajo o Seguridad Social, que nunca en su vida han abierto «la persiana» o se han enfrentado al arduo trabajo de levantar una empresa, con todos los condicionantes que tiene, es pedir demasiado. Pero termino con un mensaje de esperanza, el poner un nuevo Cuerpo como Vicepresidente, se pueda aprovechar para trabajar la economía, para que de verdad los buenos datos lleguen absolutamente a todos y que los superávit no sean sólo para la Agencia Tributaria, sino que se repartan más equitativamente entre todos los ciudadanos, aunque sólo sea por aquello que el dinero del Estado no existe, existe el dinero de los contribuyentes.
En economía hay que ser más serio aunque duela.