Un intenso y animado debate sirvió para examinar y pensar Balears en el acto central del X Foro de El Económico. El acto contó un año más con el patrocinio de CaixaBank y la colaboración de Estel, Cuatrecasas, Meliá Hotels International y Palau de Congressos. El pasado martes, Águeda Parra, analista del entorno geopolítico y tecnológico de China; Gonzalo Bernardos, economista; José Carlos Díez, economista y consultor; Jesús Núñez, codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria, y Antoni Riera, director técnico de la Fundació Impulsa Balears, conversaron sobre los retos de la geoeconomía. Examinaron y pensaron Balears, con especial atención al turismo, la principal industria de las islas.
Gonzalo Bernardos, habitual de los debates televisivos, provocó el aplauso de unos y la incredulidad de otros. «A las Islas les ha tocado la diosa Fortuna y parece que les está infectando el virus catalán, que es un suicidio económico. ¿Qué van a hacer con el turismo? ¿Lo van a sustituir por chips?», preguntó retóricamente al auditorio. Bernardos se refirió en varias oportunidades al virus catalán, no como la propagación del catalanismo político, sino entendido como necedad de cuestionarse el turismo. El espectáculo continuó y, puesto en pie, exclamó: «En Balears ustedes no van a morir de éxito. Disfruten del éxito que tienen».
El debate avanzó y Bernardos, en otra polémica intervención, cargó contra los jóvenes. «Gente joven que quiera progresar. Es lo que necesitamos», aseguró y explicó que no deben esperar soluciones de la familia o el Estado, sino que deben trabajar más. José Carlos Díez, por su parte, alabó la economía de Balears, aunque reclamó un plan consensuado para controlar la presión del turismo. «La de Balears es una economía de éxito y los economistas venimos aquí a aprender. Sin embargo, es cierto que las islas tienen una presión tremenda y yo creo que el futuro necesita un planteamiento estratégico», indicó y reclamó un plan consensuado para que «los empresarios sean más competitivos». Díez apostó por la atracción de nómadas digitales, destacando la importancia de captar talento, al tiempo que recordaba el importante gasto que hacen.
Águeda Parra, por su parte, aseguró que «todos deberíamos tener una perspectiva a largo plazo... Solo funcionarán las economías que hayan pensado bien en qué quieren ser de mayores». Parra aseguró que el espejo en el que Balears puede mirarse son los países del Golfo y dijo que «ellos tienen un plan alternativo porque saben que el petróleo no les durará siempre». Jesús Núñez no tuvo un discurso complaciente con la realidad actual. «Tenemos tres amenazas existenciales: las armas nucleares, el cambio climático y la disrupción tecnológica y no damos respuesta a ninguna de ellas», señaló, al tiempo que reclamaba que la Unión Europea surja como actor político «antes de que sea tarde».
Antoni Riera fue claro y explicó que «el decorado está cambiando y tenemos oportunidades. El futuro no viene dado y el escenario que escogeremos en las islas no me cabe duda será el de ser proactivos». Riera abogaba de esta manera por la necesidad de que Balears tome la iniciativa y no se limite a observar los cambios.