La inauguración del nuevo bulevar de Vara de Rey supone un nuevo hito en el proceso de transformación urbana impulsado por el Ayuntamiento de Sant Antoni de Portmany durante las dos últimas legislaturas. La actuación ha convertido una de las principales arterias del municipio en un gran espacio de prioridad peatonal de cerca de 10.000 m2, conectando el paseo marítimo y la zona de la puesta de sol con el núcleo histórico mediante un entorno más accesible y amable para vecinos y visitantes. La obra, que ha supuesto una inversión de 5,6 millones de euros, representa para el alcalde Marcos Serra el proyecto urbanístico más importante desarrollado por el consistorio en los últimos años.
El alcalde destaca que el nuevo bulevar ha permitido recuperar espacio para los peatones en una vía que anteriormente estaba ocupada por el tráfico y el aparcamiento. «Era una de las calles más duras de Sant Antoni, con aparcamientos a ambos lados y aceras muy estrechas. Creo que ha sido todo un logro conectar el paseo de Poniente con el casco antiguo, pasando además junto a dos centros escolares». La remodelación de Vara de Rey forma parte de una estrategia más amplia de regeneración del centro urbano iniciada en la pasada legislatura y continuada durante el actual mandato. Antes del bulevar, el Ayuntamiento ya había renovado de forma integral calles peatonales como Sant Mateu, Santa Agnès, Colón, un tramo de General Prim o Bisbe Cardona, donde también se sustituyeron todas las infraestructuras subterráneas además del pavimento. El alcalde asegura que la transformación continuará en los próximos años con nuevas actuaciones en la zona de la iglesia, la calle Bartomeu Vicent Ramon, el tramo final de Vara de Rey y otro tramo de General Prim, donde está prevista la renovación completa de las infraestructuras y la urbanización.
WEST END.
La recuperación del centro urbano también ha tenido como uno de sus principales escenarios la zona conocida como West End, tradicionalmente vinculada al ocio nocturno. En los últimos años el Ayuntamiento ha apostado por diversificar los usos de este espacio mediante inversiones públicas, ayudas económicas para la apertura de nuevos negocios y actuaciones de carácter cultural. Entre ellas destaca la intervención artística Endless Rainbow Walk, realizada por el artista Okuda San Miguel sobre la calle Santa Agnès e inaugurada el pasado año. La obra, de más de mil m2 de superficie, ha transformado el pavimento del West End con los característicos motivos geométricos y coloristas del artista y se ha convertido en un nuevo atractivo turístico dentro de la estrategia municipal para revitalizar el centro histórico mediante el arte urbano. A esta actuación se suma un programa municipal de ayudas de hasta 80.000 euros a fondo perdido para transformar antiguos locales de ocio en comercios y establecimientos de restauración. Según explica Serra, gracias a estas subvenciones «ya han abierto una cafetería, una heladería, una vermuteria, un restaurante, una tienda de complementos y próximamente también un espacio de coworking».
El objetivo, señala el alcalde, es modificar progresivamente el modelo económico de la zona. «Siempre dijimos que costaría años cambiar el West End, pero ya se están abriendo negocios que antes nadie habría imaginado allí. Queremos que siga habiendo algún pub y alguna discoteca, pero que no sean la actividad predominante; queremos más restauración, más comercio y más vida durante el día».
Para el Ayuntamiento, la combinación de inversión pública, regeneración urbana, arte contemporáneo y apoyo a una iniciativa privada que sigue apostando por aumentar la calidad de los establecimientos hoteleros, está permitiendo avanzar hacia un modelo turístico de mayor valor añadido y alejándose del turismo de excesos.