La transferencia de conocimiento es el proceso que permite que una idea, una investigación, una tecnología, una patente o una capacidad científica no se quede solo dentro de la universidad o el laboratorio, sino que se convierta en una solución útil. Por ello, la Oficina de Transferència de Coneixement de la Universitat de les Illes Balears (UIB) participa en IPFest 2026, los Premios Nacionales a la Transferencia de Conocimiento.
La edición de 2026 adopta un formato distribuido que se celebrará de forma simultánea en todas las comunidades autónomas. El objetivo de los galardones es reconocer y hacer visible iniciativas destacadas en el ámbito de la transferencia de conocimiento en el entorno universitario y social. Ahora se ha abierto el periodo de candidaturas y nominaciones a la edición balear de los premios, que se celebrará el próximo 26 de noviembre. El plazo para apuntarse termina el 30 de octubre. La participación puede hacerse mediante autopostulación o por nominación de terceros. Según las bases, las candidaturas deberán ser validadas por la organización antes de publicarse y las cinco candidaturas más votadas en cada categoría pasarán a la fase de evaluación final. Después un jurado valorará las propuestas.
La convocatoria combina categorías exclusivamente nacionales con categorías que compiten, en primer lugar, a nivel autonómico y luego a nivel estatal. Las categorías son: Scale Up, Patente con mayor repercusión, Startup universitaria, Divulgación, conCIENCIA, Impulso investigador a la Transferencia de Conocimiento, trayectoria profesional OTC/Empresa (nacional), Rookie de Transferencia de Conocimiento (nacional) y da Vinci.
El doctor en Ciencias y catedrático de la UIB, Fèlix Grases, ganó en la última edición el premio Patente con mayor repercusión por su familia de patentes Lit-Control. «Que a nivel nacional nos reconozcan con esta distinción siempre alegra, pero es fundamental por el hecho de considerar el valor de una patente. Siempre he pensado que el valor fundamental de la investigación biomédica es aportar soluciones que se traduzcan en una mejora del paciente, del laboratorio a la clínica», explica Grases. Además, cuenta que para un investigador ver que años de trabajo mejoran la calidad de vida de las personas «la satisfacción es inmensa, superior a cualquier premio que te pueden conceder» y añade que «estas iniciativas son muy importantes porque dan visibilidad a un hecho que por motivos de inercia y en el algunos casos por falta de conocimiento de algunos gestores de la ciencia, no se han considerado fundamentales en la valoración de la actividad científica en muchos ámbitos, como es el caso de las ciencias de la salud».
Por otro lado, Carlos Alonso es el cofundador y CEO de Meteoclim, que obtuvo el premio Scale Up, un galardón que reconoce iniciativas que han prosperado de forma eficiente. Alonso cuenta que «para nosotros fue un reconocimiento muy especial al camino recorrido. El premio supuso una validación externa muy importante y que todo lo que estábamos haciendo tenía sentido». Además, este reconocimiento ayuda a dar visibilidad a la innovación en Balears, «en las Islas hay mucho más talento e innovación del que solemos ser capaces de explicar. Tenemos una imagen muy asociada al turismo, pero también hay empresas tecnológicas, grupos de investigación y proyectos muy potentes que están trabajando en diferentes ámbitos». Alonso también destaca que «hay muchos proyectos innovadores en Balears que todavía no tienen la visibilidad que se merecen. Hay talento en la universidad, en las empresas, en las pymes y también en proyectos que nacen de necesidades muy concretas del territorio. Creo que el gran reto es conectar mejor todo este ecosistema, porque Balears puede ser un territorio que genera, prueba y exporta innovación».